San Cenérico es recordado como un diacono y monje del siglo VII que dedicó su vida a la soledad y austeridad en Le Mans, Francia. Su festividad se celebra el 7 de mayo.
Peregrinación y Vida Monástica
San Cenérico realizó peregrinaciones a los sepulcros de san Martín de Tours y san Julián de Le Mans, dos figuras prominentes en el cristianismo. Después de estas visitas, eligió vivir en la soledad, dedicándose a una vida de intensa oración y austeridad.
Legado y Celebración
San Cenérico es celebrado por su dedicación y su ejemplo de vida monástica. Su legado perdura como símbolo de devoción y sacrificio en la fe cristiana.