Beatas María Natalia de San Luis Vanot y compañeras
Ursulinas de Valenciennes guillotinadas el 17 de octubre de 1794
Cinco religiosas ursulinas de Valenciennes que, tras refugiarse en Mons y volver a su convento, fueron condenadas por emigración y guillotinadas el 17 de octubre de 1794. Seis compañeras más murieron el 23 de octubre. Benedicto XV las beatificó en 1920.
Valenciennes, ciudad también de Francia, beatas María Natalia de San Luis (María Luisa Josefa) Vanot y cuatro compañeras, vírgenes de la Orden de las Ursulinas y mártires, que durante la Revolución Francesa, por odio a la fe católica, fueron condenadas a muerte y subieron al patíbulo recitando el salmo Miserere. Sus nombres son: beatas María Laurentina de San Estanislao (Juana Regina) Prin, María Úrsula de San Bernardino (Jacinta Agustina Gabriela) Bourla, María Luisa de San Francisco (María Genoveva) Ducrez y María Agustina del Sagrado Corazón de Jesús (María Magdalena) Déjardin.
El 17 de octubre de 1794 fueron guillotinadas en Valenciennes cinco religiosas ursulinas del convento de la ciudad. Las condenó una comisión militar por haber vuelto a Francia como emigradas, cuando lo que habían hecho era regresar a su casa. Seis compañeras más murieron del mismo modo seis días después. Benedicto XV beatificó a las once el 13 de junio de 1920.
Las cinco del 17 de octubre
- María Natalia de San Luis (María Luisa Vanot), de 66 años, natural de Valenciennes.
- María Laurentina de San Estanislao (Juana Reina Prin), de 47 años, natural de Valenciennes.
- María Úrsula de San Bernardino (Jacinta Agustina Gabriela Bourla), de 48 años, natural de Condé.
- María Luisa de San Francisco (María Genoveva Ducrez), de 38 años, natural de Condé.
- María Agustina del Sagrado Corazón de Jesús (María Magdalena Déjardin), de 34 años, natural de Cambrai.
El convento de Valenciennes
Las ursulinas se habían establecido en Valenciennes en 1654, con religiosas llegadas de Mons y de Namur, y mantenían una escuela gratuita para las niñas de familias modestas, además de un internado. Cuando en 1790 se suprimieron los votos solemnes, las 32 religiosas de la comunidad declararon que querían seguir fieles a ellos.
En septiembre de 1792, obligadas a dejar la casa, se refugiaron con pasaporte municipal en el convento de ursulinas de Mons, donde siguieron con su vida de comunidad. En 1793, cuando los austriacos ocuparon Valenciennes, las autoridades de la ciudad les permitieron volver a su convento.
Detención, juicio y muerte
Las tropas francesas recuperaron Valenciennes el 1 de septiembre de 1794. Las religiosas fueron expulsadas de la casa en veinticuatro horas y encarceladas. A todas se les acusó de emigración: la ley castigaba con la muerte a los emigrados que volvieran a territorio de la República. Ellas alegaron que habían salido con pasaporte, que habían vuelto para enseñar a las niñas de la ciudad y que, cuando regresaron, Valenciennes no estaba bajo autoridad francesa. Las juzgó una comisión militar de cinco oficiales, sin testigos, sin jurado ni defensa y sin apelación posible.
La víspera de su muerte, según la memoria de la orden, las cinco pasaron la noche rezando ante un crucifijo las oraciones de los agonizantes, el oficio de difuntos y los salmos penitenciales. El 17 de octubre fueron llevadas al cadalso con las manos atadas a la espalda; un testigo contó que, mientras quedaron dos de ellas, siguieron cantando. El Martirologio Romano las recuerda ese día y dice que subieron al patíbulo recitando el salmo Miserere.
El 23 de octubre fueron guillotinadas las otras seis, con la superiora, María Clotilde Ángela de San Francisco de Borja (Clotilde José Paillot), que murió la última.
Beatificación y culto
La causa se abrió en la diócesis de Cambrai en 1898, y Benedicto XV beatificó a las once mártires de Valenciennes el 13 de junio de 1920. El Martirologio Romano recuerda a cada grupo el día de su muerte; la orden de las ursulinas y la diócesis de Cambrai celebran a todas juntas el 23 de octubre.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Vida documentada
Mártires de 1794 con causa introducida en 1898 y beatificación en 1920; su proceso ante una comisión militar y la ejecución están documentados por la propia orden y recogidos en las listas de beatificaciones.
Cronología
- 1654 Fundación del convento de ursulinas de Valenciennes por religiosas venidas de Mons y de Namur; la casa tenía una escuela gratuita para niñas.1
- 1790 Suprimidos los votos solemnes, las 32 religiosas de la comunidad declaran que quieren seguir fieles a sus votos.1
- septiembre de 1792 Obligadas a dejar la casa, se refugian con pasaporte municipal en el convento de ursulinas de Mons.1
- 1793 Con Valenciennes en manos austriacas, la comunidad vuelve a su convento y reanuda su vida.1
- 1 de septiembre de 1794 Las tropas francesas recuperan Valenciennes; las religiosas son expulsadas de la casa y encarceladas.1
- 17 de octubre de 1794 Condenadas por una comisión militar por haber vuelto como emigradas, cinco de ellas son guillotinadas en Valenciennes.1,2
- 23 de octubre de 1794 Guillotinadas las otras seis, con la superiora, María Clotilde Ángela Paillot.1,3
- 1898 Se abre la causa en la diócesis de Cambrai.1
- 13 de junio de 1920 Benedicto XV beatifica a las once mártires de Valenciennes.2,3,4
En los calendarios
Más información
- Legado:
- Forman parte de las once mártires de Valenciennes, que las ursulinas recuerdan juntas el 23 de octubre.
- Significado:
- Son uno de los grupos de religiosas mártires de la Revolución francesa beatificados por Benedicto XV en 1920.
- Papel:
- religiosas ursulinas, vírgenes y mártires
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.