San Ricardo Gwyn, nacido en el siglo XVI en el País de Gales, es recordado como un mártir por su inquebrantable fe católica. A pesar de las severas persecuciones, este maestro de escuela se mantuvo firme en sus creencias, lo que finalmente lo llevó a su martirio el 17 de octubre de 1584 en Wrexham.
Vida y Martirio
Ricardo Gwyn fue encarcelado y sometido a torturas bajo la acusación de convertir a otros al catolicismo. A pesar de las repetidas presiones para renunciar a su fe, permaneció firme, siendo ahorcado y descuartizado mientras aún respiraba.
Legado y Celebración
Su valentía y dedicación a la fe católica lo convirtieron en un ejemplo de perseverancia espiritual, celebrándose su festividad cada 17 de octubre.