San Juan eremita de Licópolis
Eremita junto a Licópolis, en Egipto, muerto hacia el año 394
Juan de Licópolis fue un eremita egipcio del siglo IV que vivió emparedado en lo alto de un monte junto a Licópolis, la actual Asiut. Su fama de profeta llegó hasta el emperador Teodosio I, que le consultó antes de sus guerras. Lo visitaron Paladio y los autores de la Historia de los monjes de Egipto, poco antes de su muerte.
Licópolis, de Egipto, san Juan, eremita, que entre sus muchas virtudes se distinguió por su espíritu profético (s. IV).
Juan de Licópolis fue uno de los anacoretas más famosos del Egipto de finales del siglo IV. Vivió emparedado en lo alto de un monte junto a Licópolis, la actual Asiut, en el Alto Egipto, y su fama de profeta llegó hasta la corte: el emperador Teodosio I le consultó antes de sus guerras civiles. El Martirologio Romano lo recuerda el 17 de octubre como eremita que, entre muchas virtudes, destacó por su espíritu profético.
Su vida, según Paladio
Lo mejor que sabemos de él viene de Paladio, que lo visitó en persona y lo contó en su Historia lausíaca. Según él, Juan era de Licópolis y de niño aprendió el oficio de carpintero; tenía un hermano tintorero. Hacia los veinticinco años dejó el mundo, pasó cinco años en distintos monasterios y después se retiró solo al monte de Licópolis. En la cima se hizo tres celdas, una para las necesidades del cuerpo, otra para trabajar y comer y la tercera para rezar, y se emparedó en ellas. Recibía lo necesario a través de una ventana que le atendía un servidor.
Con los años la afluencia de visitantes fue tal que los monjes construyeron delante un gran vestíbulo, con cabida para unas cien personas, que se abría solo los sábados y los domingos. Juan hablaba desde la ventana y, al menos con los extranjeros, por medio de un intérprete. Según Paladio, él mismo decía que en sus años de celda no había visto rostro de mujer ni dinero, ni había comido delante de nadie.
El profeta de Teodosio
Paladio cuenta que, tras treinta años de encierro, Juan recibió el don de predecir el futuro, y que envió al emperador Teodosio varias predicciones: que vencería al usurpador Máximo y volvería de las Galias, y buenas noticias sobre el usurpador Eugenio. Juan Casiano, que escribió unos años después, añade que Teodosio no se atrevía a declarar la guerra a los tiranos sin antes recibir su respuesta.
El historiador Sozomeno, ya en el siglo V, precisa el episodio de 394: ante la sublevación de Eugenio, Teodosio mandó a Egipto a un eunuco de palacio de su confianza, Eutropio, con orden de llevar a Juan a la corte o, si se negaba, de preguntarle qué hacer. Juan no quiso ir, pero mandó decir que la guerra acabaría a favor del emperador y el usurpador moriría, aunque el propio Teodosio moriría en Italia después de la victoria. Sozomeno dice que se cumplieron ambas cosas.
Las visitas de 394
Paladio llegó desde el desierto de Nitria, en el norte, tras dieciocho días de viaje, a pie y en barca por el Nilo, en tiempo de crecida. Lo recibió un sábado. Juan, que atendía antes a un magistrado de la comarca, le leyó el pensamiento al notar su enfado, le habló de su familia y le anunció que sería obispo y sufriría mucho si dejaba el desierto. Años después Paladio fue ordenado obispo en Bitinia, se vio envuelto en los disturbios en torno al «bienaventurado Juan» y pasó once meses escondido en una celda oscura; allí, dice, recordó la profecía.
Por las mismas fechas, entre 394 y 395, un grupo de monjes de Jerusalén recorrió los monasterios de Egipto y empezó su relato precisamente por la comunidad de Juan en Licópolis. Ese relato, la Historia de los monjes de Egipto, escrito en griego poco después y traducido al latín por Rufino de Aquilea, fue uno de los libros más leídos de la Edad Media. Según la base de datos de Oxford sobre el culto a los santos, Paladio lo vio poco antes de su muerte, que se sitúa hacia 394 o 395.
La aparición que intrigaba a Agustín
San Agustín de Hipona le dedica un pasaje de su tratado Sobre el cuidado de los muertos. Cuenta que una mujer muy piadosa quiso verle y lo pidió con insistencia por medio de su marido. Juan, que nunca recibía a mujeres, contestó que ella lo vería esa noche, pero en sueños, y así ocurrió: se le apareció y le dio consejo. Agustín lo sabía por un testigo que le merecía toda confianza, y se pregunta si fue el espíritu de Juan el que se presentó o un ángel en su lugar; habría querido, dice, preguntárselo a él.
Obediencia: el bastón seco
Casiano, en sus Instituciones, pone a Juan como modelo de obediencia y cuenta que, de joven, su anciano maestro clavó en la tierra un palo seco y le mandó regarlo dos veces al día. Juan lo hizo durante un año entero, acarreando el agua desde casi dos millas, hasta que el anciano arrancó el palo y lo tiró. Es un relato edificante, transmitido como ejemplo.
Memoria
Su fama no se apagó: en el siglo V las crónicas latinas de la Galia recordaban su don de profecía, y en el VII Isidoro de Sevilla mencionaba sus predicciones a Teodosio. En Egipto circuló una vida en copto, de la que quedan fragmentos, que ya le atribuye prodigios como viajar a Constantinopla sobre una nube.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Vida documentada
Lo conocieron en persona Paladio y los autores de la Historia de los monjes de Egipto, que escribieron pocos años después, y Agustín recogió un testimonio directo. Los fragmentos coptos de su vida, con el viaje a Constantinopla sobre una nube, son ya hagiografía.
Cronología
- siglo IV De niño aprende en Licópolis el oficio de carpintero; un hermano suyo era tintorero.2
- siglo IV Hacia los veinticinco años deja el mundo, pasa cinco años en distintos monasterios y se retira solo al monte de Licópolis, donde se empareda en tres celdas.2
- antes de 394 Según Paladio, había anunciado a Teodosio I que vencería al usurpador Máximo y volvería de las Galias.2
- 394 Teodosio envía al eunuco Eutropio para llevarlo a la corte; Juan no va, pero le anuncia la victoria sobre Eugenio y su propia muerte en Italia después de ella.4
- 394-395 Lo visitan Paladio, llegado desde Nitria, y el grupo de monjes de Jerusalén que escribirá la Historia de los monjes de Egipto.2,6,7
- hacia 394-395 Muere en su retiro.6,9
- hacia 420-422 Agustín cuenta en «Sobre el cuidado de los muertos» su aparición en sueños a una mujer.5,9
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano1 | 17 de octubre | Conmemoración |
Culto y devoción
- Las crónicas latinas del siglo V (la Crónica gala de 452 y la de Próspero de Aquitania) y la de Isidoro de Sevilla, en el VII, recuerdan su don de profecía y sus predicciones a Teodosio.9
- Se conservan fragmentos coptos de una vida suya, de comienzos del siglo V con añadidos posteriores, que alaban sus dotes de profeta, mediador y sanador y le hacen viajar a Constantinopla sobre una nube.8
- Aldhelmo, en Inglaterra a finales del siglo VII, lo pone como ejemplo de virginidad en su tratado De virginitate.9
El nombre
- Iohannes Lycopolitanus (latín)
- Ioánnes (griego)
- John of Lycopolis o John of Egypt (inglés)
Más información
- Legado:
- Es uno de los padres del desierto mejor documentados: Paladio, Casiano, Agustín y la Historia de los monjes de Egipto hablan de él, y las crónicas latinas recordaron su don de profecía.
- Significado:
- Muestra hasta dónde llegaba la autoridad de los grandes anacoretas egipcios a finales del siglo IV: un emperador esperaba su palabra antes de ir a la guerra.
- Papel:
- monje eremita
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.
- Roman Martyrology 2004, 17 de octubre (GCatholic) Oficial
- Paladio, Historia lausíaca, cap. 35, trad. inglesa de W. K. Lowther Clarke (1918)
- John of Egypt, Wikipedia en inglés
- Sozomeno, Historia eclesiástica, libro VII, cap. 22 (New Advent)
- Agustín de Hipona, Sobre el cuidado de los muertos, n. 21 (New Advent)
- E03325: Paladio, Historia lausíaca, sobre Juan de Licópolis. The Cult of Saints in Late Antiquity, Universidad de Oxford
- E03558: Historia de los monjes de Egipto. The Cult of Saints in Late Antiquity, Universidad de Oxford
- E03553: Fragmentos coptos de la Vida de Juan de Licópolis. The Cult of Saints in Late Antiquity, Universidad de Oxford
- S00102: Ioannes/John of Lycopolis, ascetic of Egypt, y sus registros de evidencia. The Cult of Saints in Late Antiquity, Universidad de Oxford
- Juan Casiano, Instituciones, libro IV, caps. 23-24 (New Advent)
- Historia monachorum in Aegypto, Wikipedia en inglés