San Sindulfo de Aussonce fue un ermitaño del siglo VI, reconocido por su vida solitaria en la región de Reims, Neustria. Su elección de una existencia alejada del bullicio humano le hizo conocido únicamente por Dios. Cada 20 de octubre, se celebra su festividad, recordando su dedicación a la espiritualidad y el aislamiento.
Historia
San Sindulfo vivió en un tiempo donde el retiro espiritual era una forma de acercamiento a lo divino. En Aussonce, se dedicó a la meditación y la oración, buscando una conexión más profunda con Dios.
Legado
Aunque poco se sabe sobre él, su compromiso con la vida ermitaña dejó una huella en la tradición cristiana de la época.