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Calendario de Santos

Cornelio era un centurión de la cohorte Itálica destinado en Cesarea, un pagano piadoso que daba limosnas y rezaba al Dios de Israel. Los Hechos de los Apóstoles cuentan que san Pedro, tras una visión, entró en su casa y lo bautizó con los suyos: el primer gentil admitido en la Iglesia.

Conmemoración de san Cornelio, centurión, que en la ciudad de Cesarea, en Palestina, fue bautizado por el apóstol [san Pedro], como primicia de la Iglesia de los gentiles (s. I).
Elogio del Martirologio Romano

Cornelio era un centurión romano destinado en Cesarea, en la costa de Palestina, y su bautismo es uno de los momentos decisivos de los Hechos de los Apóstoles: con él, un pagano entra en la Iglesia sin hacerse antes judío. El Martirologio Romano lo recuerda el 20 de octubre como «primicia de la Iglesia de los gentiles». No hay que confundirlo con el papa san Cornelio, del siglo III.

Un pagano temeroso de Dios

Los Hechos lo presentan como centurión de la cohorte llamada Itálica, «piadoso y temeroso de Dios con toda su casa», que daba muchas limosnas al pueblo y rezaba a Dios constantemente (Hechos 10,1-2). Era, en la expresión de la época, un «temeroso de Dios»: un gentil que adoraba al Dios de Israel y guardaba algunas prácticas judías, pero que no se había circuncidado. La cohorte era probablemente una unidad auxiliar de arqueros formada en Italia y trasladada a Siria antes del año 69.

Dos visiones

Un día, hacia las tres de la tarde, un ángel se le apareció y le dijo que sus oraciones y limosnas habían subido ante Dios, y que mandara a buscar a Jope a un tal Simón, llamado Pedro, que se alojaba en casa de Simón el curtidor, junto al mar. Cornelio envió a dos criados y a un soldado piadoso de su escolta (Hechos 10,3-8).

Al día siguiente, mientras los enviados se acercaban a Jope, Pedro subió a la azotea a rezar y tuvo una visión: un gran lienzo que bajaba del cielo con toda clase de animales, puros e impuros, y una voz que le decía que comiera. Pedro se negó, porque nunca había comido nada impuro, y la voz le respondió: «Lo que Dios ha purificado, no lo llames tú profano». La escena se repitió tres veces (Hechos 10,9-16).

En casa de Cornelio

Pedro fue a Cesarea con los mensajeros y con algunos hermanos de Jope. Cornelio lo esperaba con sus parientes y amigos y, al verlo, se postró a sus pies; Pedro lo levantó diciéndole que también él era un hombre. Ante todos, el apóstol explicó que a un judío no le estaba permitido entrar en casa de un extranjero, pero que Dios le había enseñado a no llamar impuro a nadie. Y empezó a hablar: «Ahora comprendo de verdad que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta a quien lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea» (Hechos 10,34-35).

Mientras Pedro hablaba de Jesús, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban, y los creyentes circuncisos que habían venido con él se asombraron de que el don se derramara también sobre los gentiles. Pedro preguntó si alguien podía negar el agua del bautismo a quienes habían recibido el Espíritu como ellos, y mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo (Hechos 10,44-48).

La discusión de Jerusalén

La noticia llegó a Jerusalén, y algunos creyentes de origen judío reprocharon a Pedro haber entrado en casa de incircuncisos y haber comido con ellos. Pedro les contó por orden lo sucedido, y al oírlo se calmaron y glorificaron a Dios: «Así pues, también a los gentiles les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida» (Hechos 11,1-18). La cuestión de fondo, si los gentiles tenían que cumplir la ley judía, se zanjó más tarde en el concilio de Jerusalén.

Es todo lo que el Nuevo Testamento cuenta de él.

Lo que añadió la tradición

A finales del siglo IV la casa de Cornelio seguía en pie: san Jerónimo cuenta que santa Paula, en su peregrinación, la vio en Cesarea «convertida en iglesia cristiana».

Después, dos tradiciones le dieron un episcopado. El antiguo Martirologio Romano decía que san Pedro lo elevó a la dignidad de obispo en la propia Cesarea. La Iglesia ortodoxa cuenta en cambio que Pedro lo envió a Escepsis, en Misia (Asia Menor), donde con su oración habría derribado el templo de Zeus y convertido a la ciudad, y que murió allí anciano. Ninguna de las dos está en los Hechos.

Culto

El Martirologio Romano actual lo conmemora el 20 de octubre; el anterior lo ponía el 2 de febrero. Las Iglesias ortodoxas lo celebran el 13 de septiembre, y la Iglesia episcopaliana el 4 de febrero. Se le representa vestido de soldado romano.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Vida documentada

Lo que se sabe de él procede de los Hechos de los Apóstoles (capítulos 10 y 11), un texto del siglo I. Que fuera después obispo de Cesarea o de Escepsis es tradición posterior, sin respaldo en el Nuevo Testamento.

Cronología

  1. siglo I Centurión de la cohorte llamada Itálica en Cesarea, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, da muchas limosnas y reza sin cesar (Hechos 10,1-2).1
  2. siglo I A las tres de la tarde un ángel le manda llamar a Simón Pedro, que se aloja en Jope en casa de Simón el curtidor; al día siguiente Pedro tiene en Jope la visión del lienzo con animales impuros (Hechos 10,3-16).1
  3. siglo I Pedro entra en su casa de Cesarea, predica, el Espíritu Santo desciende sobre los oyentes y manda bautizarlos en el nombre de Jesucristo (Hechos 10,24-48).1
  4. siglo I En Jerusalén, los creyentes circuncisos reprochan a Pedro haber comido con incircuncisos; tras oír su relato, glorifican a Dios porque también a los gentiles ha concedido la conversión (Hechos 11,1-18).2
  5. finales del siglo IV Santa Paula ve en Cesarea la casa de Cornelio convertida en iglesia, según san Jerónimo.5

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano (edición actual)4 20 de octubre Conmemoración
Martirologio Romano (edición tradicional)6 2 de febrero Conmemoración
Iglesia ortodoxa7,8 13 de septiembre Fiesta
Iglesia episcopaliana8 4 de febrero Conmemoración

Culto y devoción

  • A finales del siglo IV se mostraba a los peregrinos en Cesarea su casa convertida en iglesia.5
  • El Martirologio tradicional dice que san Pedro lo elevó a la dignidad episcopal en Cesarea.6
  • La tradición ortodoxa lo venera como hieromártir: obispo, enviado por suertes a Escepsis, donde habría derribado con su oración el templo de Zeus, convertido a la ciudad y muerto anciano.7
  • Se le representa con atuendo militar romano.8

El nombre

Nombre de la gens Cornelia romana; la Enciclopedia Católica supone que descendía más bien de un liberto de esa familia que de la familia misma.3

  • Kornelios (griego)
  • Cornelius (latín e inglés)

Más información

Legado:
Su bautismo, contado en Hechos 10 y 11, es el episodio con el que la Iglesia primitiva abrió sus puertas a los no judíos sin exigirles la circuncisión.
Significado:
El Martirologio Romano lo llama «primicia de la Iglesia de los gentiles».
Papel:
centurión romano

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Hechos de los Apóstoles, capítulo 10 (New American Bible, USCCB) Oficial
  2. Hechos de los Apóstoles, capítulo 11 (New American Bible, USCCB) Oficial
  3. Florentine Bechtel, «Cornelius», Catholic Encyclopedia (1908), New Advent
  4. Martirologio Romano (2004), 20 de octubre, en traducción inglesa (GCatholic) Oficial
  5. San Jerónimo, Carta 108, a Eustoquio (New Advent)
  6. Martirologio Romano tradicional, 2 de febrero (traducción inglesa, roman-martyrology.brandt.id.au)
  7. Hieromartyr Cornelius the Centurion, Orthodox Church in America Oficial
  8. Cornelius the Centurion, Wikipedia en inglés