San Marcelino de Embrun es recordado como el primer obispo de Embrun, en la Galia, donde su labor evangelizadora dejó una huella imborrable. Nacido en África, Marcelino dedicó su vida a difundir el cristianismo en los Alpes Marítimos.
La Misión Evangelizadora
San Marcelino llegó a la Galia en el siglo IV, y gracias a su fervor religioso y dedicación, logró convertir a la mayoría de la población local a la fe cristiana. Fue ordenado obispo por San Eusebio de Vercelli.
Legado y Celebración
Cada 20 de abril, se celebra su festividad, recordando su contribución a la expansión del cristianismo en Europa. Su legado continúa inspirando a la comunidad cristiana.