San Sérvulo, conmemorado el 23 de diciembre, es un ejemplo notable de fortaleza espiritual. Vivió en Roma durante el siglo VI, donde, a pesar de su parálisis desde la infancia, se recostaba cerca de la iglesia de San Clemente. Según San Gregorio I Magno, dedicó su vida a dar gracias a Dios y a compartir las limosnas que recibía con los pobres.
Vida y Virtudes de San Sérvulo
San Sérvulo es recordado por su carácter agradecido y su dedicación a la caridad. A lo largo de su vida, a pesar de su condición, jamás dejó de mostrar gratitud y generosidad.
Legado de San Sérvulo
La historia de San Sérvulo inspira a muchos a encontrar fortaleza en la fe y a ayudar a los demás, independientemente de las circunstancias personales.
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