San Besa, celebrado el 27 de febrero, es conocido por su valentía y devoción en la ciudad de Alejandría durante el siglo III. Como soldado, defendió a los mártires Santos Julián y Euno de las burlas, acto que lo llevó a ser denunciado ante el juez.
Su Martirio
Por su firmeza en la fe cristiana, San Besa fue condenado a muerte y degollado. Su sacrificio es un testimonio de su dedicación y coraje.
Legado
San Besa es recordado por su ejemplo de amor y protección hacia los oprimidos. Su historia inspira a muchos a mantenerse firmes en sus creencias.