San Procopio Decapolita, celebrado el 27 de febrero, es reconocido por su firme defensa de la veneración de iconos durante el siglo VIII. Nacido en Constantinopla, en la actual Turquía, Procopio se enfrentó a la iconoclasia, un movimiento que rechazaba las imágenes sagradas. A través de su vida monástica, defendió la importancia de los iconos en la fe cristiana.
Vida y Legado
Procopio vivió en una época de persecución para aquellos que defendían el uso de iconos. Su valentía y dedicación le ganaron un lugar destacado en la historia de la Iglesia. Su festividad se celebra el 27 de febrero, recordando su impacto duradero en la tradición cristiana.
Celebración y Veneración
En muchos lugares, los fieles conmemoran a San Procopio mediante oraciones y misas especiales. Su vida es un recordatorio de la valentía necesaria para defender las creencias religiosas.