San Pedro Liu Ziyu, recordado el 17 de julio, es un ejemplo de valentía y fe inquebrantable. En un tiempo de hostilidad religiosa, cuando la persecución de los Yihetuan amenazaba a los cristianos, San Pedro se mantuvo firme. A pesar de los consejos de amigos para renunciar a su fe y salvar su vida, enfrentó al mandarín local con coraje y fue martirizado por su devoción.
La persecución de los Yihetuan
Este movimiento, también conocido como la Rebelión de los Bóxers, se caracterizó por su violencia contra los extranjeros y cristianos en China. San Pedro Liu Ziyu, como muchos otros, eligió la muerte antes que renegar de su fe.
Legado Inspirador
Su martirio no solo es un testimonio de fe personal, sino también una inspiración para otros creyentes enfrentados a la persecución. La historia de San Pedro Liu Ziyu sigue viva en la memoria de la comunidad cristiana internacional, recordándonos la importancia de la libertad religiosa y el valor.