San José Fernández, nacido en lo que hoy es España, fue un sacerdote y mártir de la Orden de Predicadores. Decidió llevar su fe a Vietnam, donde ejerció su misión evangelizadora en tiempos de gran persecución religiosa. El 24 de julio, el coraje de San José fue puesto a prueba cuando el emperador Minh Mang ordenó su ejecución. Fue decapitado en Nam Dinh, un acto que selló su compromiso inquebrantable con Cristo.
Legado y Festividad
San José Fernández fue beatificado por el papa León XIII en 1900 y canonizado por el papa Juan Pablo II en 1988. Su festividad se celebra el 24 de julio, un día para recordar su valentía y devoción.