Santa Cunegunda de Hungría, también conocida como Santa Kinga, nació en el siglo XIII en el seno de la realeza húngara. Fue hija del rey de Hungría y se casó con el príncipe Boleslao de Polonia. A pesar de su matrimonio, ambos acordaron vivir en castidad, dedicando su vida a la fe.
Vida Religiosa
Tras la muerte de su esposo, Santa Cunegunda profesó la vida religiosa en la Segunda Orden de San Francisco. Fundó un monasterio en Stary Sacz, Polonia, donde vivió bajo la Regla de Santa Clara, dedicándose por completo a la oración y al servicio.
Legado
Santa Cunegunda es venerada como un ejemplo de devoción y liderazgo religioso. Su festividad se celebra el 24 de julio, recordando su contribución a la Iglesia y su compromiso con la vida monástica.