El Beato Acisclo Pina Piazuelo, miembro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, es recordado como un mártir de la fe. Nació en el siglo XX y fue asesinado el 10 de noviembre de 1936 en Barcelona, España, durante una feroz persecución religiosa. Su dedicación y valentía son un testimonio de su compromiso con su fe y su comunidad.
Vida y Martirio
Acisclo se unió a la Orden de San Juan de Dios, donde dedicó su vida al servicio de los enfermos y necesitados. Su martirio ocurrió en un contexto de intensa persecución, siendo asesinado por odio a la religión.
Legado
El legado del Beato Acisclo es un ejemplo de fortaleza espiritual. Su festividad se celebra el 10 de noviembre, recordándolo como una figura de inspiración para los creyentes.