San Alipio fue un notable diacono y estilita del siglo IV, cuya vida dedicada a la fe ha sido recordada a lo largo de los siglos. Su festividad se celebra el 26 de noviembre. Vivió casi cien años, un logro impresionante para su época, en Adrianópolis, Paflagonia.
Un Santo Centenario
San Alipio dedicó su vida al servicio de Dios, adoptando el estilo de vida de los estilitas, quienes vivían en la cima de columnas en señal de devoción y penitencia.
Legado Duradero
Su dedicación y fe continúan inspirando a muchos hoy en día. Es recordado junto a otros santos con el mismo nombre, como San Alipio de Tagaste.