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Calendario de Santos

Canónigo de Osimo, dejó la ciudad hacia 1227 para vivir como eremita y en 1231 fundó el eremo de Montefano, junto a Fabriano, bajo la Regla de san Benito. Inocencio IV aprobó su orden en 1248. Murió en 1267, casi nonagenario.

Junto a Fabriano, en el Piceno, de Italia, san Silvestre Gozzolini, abad, que habiendo calado hasta el fondo la vanidad de todas las cosas del mundo, a la vista de la sepultura abierta de un amigo, fallecido poco antes, se fue al eremo, cambiando varias veces de sitio para permanecer más oculto a los hombres, y por fin, en el desierto, junto al monte Fano, trazó las bases de la Congregación de los Silvestrinos, bajo la Regla de san Benito.
Elogio del Martirologio Romano

Silvestre fue un canónigo de Osimo que, con unos cincuenta años, se hizo eremita y acabó fundando una familia monástica bajo la Regla de san Benito: los monjes de Montefano, que la historia conoce como silvestrinos. El Martirologio Romano lo recuerda el 26 de noviembre, día de su muerte en 1267.

Casi todo lo que se sabe de él viene de la Vita Silvestri, escrita entre 1274 y 1282 por su discípulo Andrea di Giacomo da Fabriano, y de las cartas del archivo de Montefano, que fechan donaciones y fundaciones.

De Osimo a la soledad

Nació en Osimo hacia 1177. Su padre, Gislerio, era jurisperito. La Vita no da el apellido: que fuera de los Guzzolini, una familia de juristas de la ciudad, es una tradición del siglo XVI. Tampoco nombra a la madre.

Su padre lo mandó a estudiar derecho a Bolonia y a Padua, pero Silvestre lo dejó por la teología. Gislerio, cuenta el biógrafo, se lo tomó tan mal que estuvo diez años sin dirigirle la palabra. Después Silvestre entró como canónigo en la catedral de Osimo. Se dedicó a la oración y a la predicación, y más de una vez reprendió la conducta del obispo Sinibaldo, que buscó pretextos para quitarle la canonjía. La Vita no dice que fuera sacerdote; lo añadió la tradición posterior.

El giro lo cuenta así el biógrafo. Al terminar unas exequias en la catedral, los canónigos levantaron la losa de un sepulcro y apareció, todavía sin deshacer, el cadáver de un pariente de Silvestre, muerto joven y conocido por su belleza. La escena lo trastornó y decidió cambiar de vida. El Martirologio resume el episodio hablando de la sepultura de un amigo.

Grottafucile y Montefano

Hacia 1227 dejó Osimo y se retiró a Grottafucile, una cueva entre los riscos de la garganta de la Rossa, cerca de Serra San Quirico. Los visitantes no tardaron en llegar, y algunos religiosos intentaron atraerlo a su orden. No aceptó, pero empezó a pensar qué forma de vida adoptar y se decidió por la Regla de san Benito, una de las ya aprobadas: el IV concilio de Letrán, en 1215, había prohibido fundar órdenes nuevas. En 1228 dos dominicos enviados por Gregorio IX a visitar el clero de la Marca de Ancona le convencieron de no seguir solo. Llegaron los primeros discípulos, que vivían en celdas excavadas en la roca.

En 1231 fundó, en un monte alto y agreste a unos siete kilómetros de Fabriano, el eremo de Montefano, con un oratorio dedicado a san Benito, en un terreno boscoso que le dieron algunos vecinos. Lo quiso como casa madre de toda la orden. Los canónigos de San Venanzio de Fabriano, la principal autoridad eclesiástica del lugar, apoyaron la fundación y le invitaban a predicar en su iglesia. En 1234 firmó como testigo la fundación del primer convento franciscano de la ciudad, y en 1236 el ayuntamiento le dio más tierra y bosque alrededor del eremo. Siguieron los eremos de San Marco, cerca de Arcevia, y de San Bonfilio, cerca de Cingoli, junto al sepulcro del monje y obispo de Foligno cuya vida escribió Silvestre.

La aprobación

Las luchas entre Federico II e Inocencio IV llegaron hasta Fabriano, que quedó en entredicho por fiel al emperador, y Silvestre pasó un tiempo refugiado en Perugia. A comienzos de 1248 envió a Lyon su súplica al papa, que lo conocía de sus años como rector de la Marca de Ancona. El 27 de junio de 1248, con la bula Religiosam vitam, Inocencio IV tomó bajo protección de la Sede Apostólica el eremo de Montefano con sus tres comunidades, Grottafucile, Ripalta y Cingoli, y confirmó la Orden de San Benito de Montefano.

Después fundó más casas, prefiriendo los lugares apartados a las ciudades: en las Marcas, en Umbria y en Roma, en San Giacomo in Settimiano. Las comunidades eran pequeñas y pobres; la mayoría de los monjes no eran sacerdotes y vivían del trabajo del campo y de la limosna. Silvestre había visto dos veces a Francisco de Asís en Osimo, y el Dizionario Biografico ve ese influjo en el estilo pobre y austero de sus monjes. Prefirió el título de prior al de abad, que en la época sonaba a poder.

Murió de fiebre en Montefano el 26 de noviembre de 1267, «casi nonagenario». Dejaba doce eremos y unos ciento veinte monjes.

Culto

Su culto popular empezó enseguida, alimentado por los milagros que se le atribuían, y en 1272 un acta notarial ya habla del ordo Sancti Silvestri. Varios papas del siglo XV concedieron privilegios a la iglesia de Montefano, donde estaba su cuerpo. En 1598 Clemente VIII lo hizo inscribir en el Martirologio Romano, y en 1599 concedió misa y oficio propios en la diócesis de Camerino. Fabriano lo tomó por compatrono en 1605.

En 1617 la bula Sanctorum virorum de Paulo V lo celebró como santo y le atribuyó el privilegio de haber recibido la comunión de manos de la Virgen. De ahí vinieron los nombres actuales: el eremo pasó a llamarse San Silvestro y la orden, Congregación Silvestrina. También cambió su imagen: antes se le pintaba con la cruz y el libro de la regla, y desde entonces sobre todo recibiendo la eucaristía de la Virgen, como en el lienzo de Pomarancio para San Silvestro de Osimo (1619-1620) o el de Claudio Ridolfi en el ábside de Montefano (1632).

La fiesta se extendió a las Marcas en 1729 y a los Estados Pontificios en 1770, y León XIII la puso en el calendario universal en 1890. Desde la reforma de 1969 tiene solo culto local.

La congregación se quedó durante siglos en Italia central. A mediados del siglo XIX salió fuera, con una misión en Ceilán desde 1855, y hoy está en cinco continentes.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Vida documentada

Lo conocemos por la Vita Silvestri, escrita entre 1274 y 1282 por su discípulo Andrea di Giacomo da Fabriano, y por las cartas del archivo de Montefano, que documentan donaciones de 1231, 1236 y 1244 y la bula de 1248.

Cronología

  1. hacia 1177 Nace en Osimo, hijo del jurisperito Gislerio.2,3
  2. juventud Estudia derecho en Bolonia y Padua, lo deja por la teología y su padre le niega la palabra diez años. Después es canónigo de la catedral de Osimo.2,3
  3. hacia 1227 Deja Osimo y se retira a Grottafucile, una cueva en la garganta de la Rossa, cerca de Serra San Quirico.2
  4. 1228 Dos dominicos enviados por Gregorio IX a la Marca de Ancona le animan a no vivir solo; empieza a recibir discípulos.2
  5. 1231 Funda el eremo de Montefano, junto a Fabriano, con un oratorio dedicado a san Benito, en un terreno donado por vecinos de Fabriano.2,3,4
  6. 1234 Firma como testigo la fundación del primer convento franciscano de Fabriano.2
  7. 1236 El Ayuntamiento de Fabriano le da más de noventa estayos de tierra con bosque alrededor del eremo.2
  8. 1237-1241 Funda los eremos de San Marco, cerca de Arcevia (1237-1238), y de San Bonfilio, cerca de Cingoli (hacia 1241).2
  9. 1244 El podestà de Fabriano le cede un solar en el Borgo Nuovo, junto a la plaza del mercado, donde construye un pequeño edificio con oratorio.2
  10. 27 de junio de 1248 Con la bula Religiosam vitam, Inocencio IV toma bajo protección de la Sede Apostólica el eremo de Montefano y sus tres comunidades y confirma la Orden de San Benito de Montefano.2
  11. 26 de noviembre de 1267 Muere en Montefano de una fiebre, «quasi nonagenarius». Deja doce eremos y unos ciento veinte monjes.2,1

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano1 26 de noviembre Elogio como abad, junto a Fabriano
Calendario universal (1890-1969)2 26 de noviembre Fiesta de rito doble menor, por decreto de León XIII
Calendario romano general desde 19692 26 de noviembre Solo culto local

Culto y devoción

  • Tuvo culto popular inmediato tras su muerte. Un acta notarial de 1272 ya habla del ordo Sancti Silvestri.2
  • Calixto III, Pío II y Sixto IV concedieron privilegios e indulgencias a la iglesia de Montefano, donde se guardaba su cuerpo.2
  • Clemente VIII lo inscribió en el Martirologio Romano en 1598 y en 1599 concedió misa y oficio propios en la diócesis de Camerino.2,3
  • Fabriano lo proclamó compatrono en 1605. Paulo V lo incluyó en el breviario monástico en 1612.2
  • La bula Sanctorum virorum de Paulo V (1617) le atribuye haber recibido la comunión de manos de la Virgen. Desde entonces el eremo se llama San Silvestro y la orden, Congregación Silvestrina, y la escena pasa a la pintura: Pomarancio en Osimo (1619-1620) y Claudio Ridolfi en Montefano (1632).2
  • Benedicto XIII extendió su misa y oficio a las Marcas (1729), Clemente XIV a los Estados Pontificios (1770) y León XIII a la Iglesia universal (1890).2,3

El nombre

La Vita no dice el apellido. Que fuera de los Guzzolini de Osimo es una tradición del siglo XVI.2

  • Silvestro Guzzolini (italiano)
  • Sylvester Gozzolini (inglés)

Más información

Legado:
La Congregación Silvestrina, rama de la familia benedictina que salió de las Marcas a mediados del siglo XIX y hoy está en cinco continentes.
Significado:
Llevó la vida eremítica benedictina a las Marcas del siglo XIII, con un estilo pobre y austero que los historiadores relacionan con el ejemplo de Francisco de Asís.
Papel:
eremita, abad y fundador de los monjes silvestrinos

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Martirologio Romano, 26 de noviembre (conoZe.com) Oficial
  2. Ugo Paoli, «Silvestro Guzzolini, santo», Dizionario Biografico degli Italiani, vol. 92 (2018)
  3. Catholic Encyclopedia (1912): St. Sylvester Gozzolini
  4. Catholic Encyclopedia (1912): Sylvestrines

Santos relacionados

Figuras que las fuentes citan junto a San Silvestre Gozzolini.