San Siricio papa
Obispo de Roma de 384 a 399, sucesor de Dámaso
Siricio, romano, sucedió a Dámaso en diciembre de 384 y murió el 26 de noviembre de 399. Su carta a Himerio, obispo en Hispania, es la decretal papal más antigua que se conserva completa. Condenó a Joviniano y está enterrado en el cementerio de Priscila.
el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva de Roma, san Siricio, papa, a quien alaba san Ambrosio como verdadero maestro, ya que, consciente de su responsabilidad sobre todos los obispos, les dio a conocer los documentos de los Padres, confirmándolos con su autoridad apostólica.
Siricio fue obispo de Roma desde diciembre de 384 hasta su muerte, el 26 de noviembre de 399. El Martirologio Romano lo recuerda ese día en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva, donde fue enterrado. Se le recuerda sobre todo por una carta: la respuesta al obispo Himerio, de 385, que es la decretal papal más antigua que se conserva completa.
Origen y elección
Era romano, nacido hacia 334, hijo de un tal Tiburcio. Su epitafio, cuyo texto se conoce, dice que fue lector y después diácono de la Iglesia de Roma en tiempos del papa Liberio (352-366). Muerto san Dámaso, fue elegido por unanimidad en diciembre de 384. La Santa Sede da tres fechas posibles para el comienzo del pontificado: el 15, el 22 o el 29 de diciembre.
Ursino, que se había enfrentado a Dámaso en 366, seguía vivo y reclamando la sede. No llegó a haber conflicto: un rescripto del emperador Valentiniano a Piniano, en 385, dio por buena la elección. El emperador se alegra de que el pueblo de Roma haya querido como obispo al «piadoso Siricio».
La decretal a Himerio
Himerio, obispo en Hispania, había escrito a Dámaso con quince preguntas sobre disciplina. La carta llegó cuando Dámaso ya había muerto, y respondió Siricio en febrero de 385, después de leerla en una reunión con otros obispos. Contesta punto por punto: que no se rebautice a quienes vienen de los arrianos; que el bautismo se dé en Pascua y Pentecostés, salvo necesidad; qué hacer con los apóstatas, con los penitentes que recaen y con los monjes y las vírgenes que rompen su propósito. La parte más larga trata del clero: la continencia de los clérigos mayores, las edades para cada orden, la exclusión de quien se ha casado dos veces o con una viuda, y las mujeres que pueden vivir en casa de un clérigo. Al final le pide que comunique estas normas a los obispos de las provincias vecinas.
La Enciclopedia Católica subraya que no es la primera decretal: el propio Siricio cita unos «decretos generales» de Liberio enviados a las provincias, que no se han conservado. Es la primera que ha llegado entera. Pasó pronto a las colecciones canónicas, y Graciano la incorporó casi completa a su Decreto.
Disciplina y herejías
El 6 de enero de 386 reunió en Roma un sínodo de ochenta obispos que renovó en nueve cánones normas sobre la ordenación de obispos, el celibato y otros puntos. Siricio comunicó las decisiones a los obispos de África. Escribió también a Anisio de Tesalónica, a quien confirmó como su vicario en Iliria, con la orden de que no se consagrara allí ningún obispo sin su conocimiento.
Hacia 390-392 un sínodo romano condenó al monje Joviniano, que negaba el valor del ayuno y la superioridad de la vida célibe, y a ocho de sus seguidores. Siricio envió la sentencia a Milán, y san Ambrosio respondió con los obispos de su sínodo sumándose a la condena. La carta empieza alabando en Siricio la vigilancia del buen pastor, que guarda la puerta del redil y reconoce a los lobos. En 392 dejó el caso de Bonoso, obispo de Sárdica, que negaba la virginidad perpetua de María, al juicio de Anisio y los obispos de Iliria.
En la cuestión priscilianista, el usurpador Máximo le escribió en 385 y le mandó las actas del proceso. Según la Enciclopedia Católica, Siricio desaprobó a los obispos que llevaron a Prisciliano ante el tribunal civil y negó la comunión a Félix de Tréveris, partidario de Itacio, el acusador. Más tarde fijó, con Ambrosio, las condiciones para readmitir a los priscilianistas arrepentidos. En Oriente intervino en el cisma de Antioquía, en torno al obispo Flaviano.
Roma
Su nombre queda unido a la basílica de San Pablo en la vía Ostiense, reconstruida por el emperador con cinco naves y dedicada por Siricio en 390. Una de las columnas que sobrevivieron al incendio de 1823 conserva aún su nombre.
No todos los contemporáneos lo vieron con buenos ojos. San Paulino de Nola, que pasó por Roma en 395 y fue recibido con reserva, habla de la «soberbia» del papa de la ciudad. San Jerónimo le reprochó falta de juicio por haber dado cartas de comunión a Rufino de Aquilea en 398.
Lo que añade el Liber Pontificalis
La vida del Liber Pontificalis le atribuye varios decretos: uno general contra todas las herejías, otro sobre la misa de los presbíteros y medidas contra los maniqueos de Roma, a los que habría desterrado. La edición alemana de sus cartas los da por apócrifos, al menos en esa forma. Duchesne, citado por la Enciclopedia Católica, piensa que la noticia de los maniqueos pertenece en realidad a la vida de León I. El mismo libro da una fecha equivocada de su muerte.
Muerte y culto
Murió el 26 de noviembre de 399 y fue enterrado en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria. Su fiesta se celebra ese día. Según la Enciclopedia Católica, fue Benedicto XIV quien introdujo su nombre en el Martirologio Romano.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Vida documentada
Se conservan doce cartas suyas o dirigidas a él, entre ellas la decretal a Himerio, el rescripto imperial que aprobó su elección y la carta sinodal de Ambrosio sobre Joviniano. El Liber Pontificalis le atribuye además decretos que la crítica tiene por apócrifos.
Cronología
- hacia 334 Nace en Roma. Su padre se llamaba Tiburcio.3
- 352-366 Según su epitafio, fue lector y luego diácono de la Iglesia de Roma bajo el papa Liberio.3
- diciembre de 384 Elegido por unanimidad para suceder a Dámaso. La Santa Sede da como inicio del pontificado el 15, el 22 o el 29 de diciembre; la Enciclopedia Católica, una consagración probable el 17.2,3
- 385 Un rescripto del emperador Valentiniano a Piniano aprueba la elección y alaba al «piadoso Siricio». Ursino, el rival de Dámaso, aún mantenía sus pretensiones.3,4
- febrero de 385 Responde a las quince preguntas que el obispo Himerio había enviado a Dámaso: rebautismo de arrianos, fechas del bautismo, apóstatas, penitentes, monjes y vírgenes infieles a su propósito, continencia y edades de ordenación del clero.3,4
- 385 El usurpador Máximo le escribe y le remite las actas del proceso contra los priscilianistas.3,4
- 6 de enero de 386 Sínodo romano de ochenta obispos que renueva en nueve cánones la disciplina. Siricio comunica sus decisiones a los obispos de África.3,4
- 390 Dedica la basílica de San Pablo en la vía Ostiense, reconstruida por el emperador. Su nombre sigue en una columna que sobrevivió al incendio de 1823.3
- hacia 390-392 Un sínodo romano condena al monje Joviniano y a ocho seguidores. Ambrosio y los obispos reunidos en Milán responden sumándose a la condena.3,4
- 392 Deja el juicio sobre Bonoso, obispo de Sárdica, a Anisio de Tesalónica y a los obispos de Iliria.3,4
- 26 de noviembre de 399 Muere en Roma y es enterrado en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria.1,2,3
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano1 | 26 de noviembre | Elogio en primer lugar del día; muerte en 399 |
| Martirologio Romano (inclusión)3 | 26 de noviembre | Según la Enciclopedia Católica, su nombre lo introdujo en el Martirologio Benedicto XIV |
Culto y devoción
- Su sepulcro está en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria. Se conoce el texto de su epitafio.1,3
El nombre
- Siricius (latín)
Más información
- Legado:
- La decretal a Himerio de 385, la más antigua que se conserva entera, y la memoria del 26 de noviembre.
- Significado:
- Con él empiezan las decretales papales conservadas: respuestas con autoridad a consultas de disciplina llegadas de otras iglesias.
- Papel:
- papa
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.