San Teodario de Vienne es recordado por su profunda devoción y liderazgo espiritual en el siglo VI. Nacido en lo que ahora es Francia, se convirtió en discípulo de San Cesáreo de Arlés, quien influyó significativamente en su vida. Como abad, fundó celdas monásticas en Vienne, promoviendo la vida espiritual y la penitencia. Fue designado por el obispo como presbítero penitenciario, actuando como intercesor ante Dios para los habitantes de la ciudad.
Vida y Legado
San Teodario falleció alrededor del año 575 y es celebrado el 29 de octubre. Su legado perdura como símbolo de dedicación monástica y servicio espiritual.