El Beato Cristóbal de Romagna fue un destacado presbítero de la Orden de los Hermanos Menores en el siglo XIII. Nacido en Romagna, Italia, se le recuerda por su devoción y servicio a las almas, misión encomendada por San Francisco de Asís. Tras una vida plena de dedicación, falleció el 31 de octubre de 1272 en Cahors, Francia, a una edad centenaria. En 1905, fue beatificado por el Papa Pío X, y su festividad se celebra cada 31 de octubre.
Legado y Devoción
Su legado perdura como ejemplo de entrega y fe dentro de la comunidad franciscana.