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Calendario de Santos

Jerónima María Inés Astorch nació en Barcelona en 1592 y entró a los once años en las clarisas capuchinas. Fue maestra de novicias y abadesa en Zaragoza y fundó en 1645 el monasterio de Murcia, donde murió en 1665. Juan Pablo II la beatificó en 1982.

Murcia, en España, beata María Ángela Astorch, abadesa de la Orden de las Clarisas, la cual, muy humilde y entregada a las penitencias, daba buenos consejos y ayuda, tanto a las monjas como a los laicos.
Elogio del Martirologio Romano

María Ángela Astorch fue una clarisa capuchina del siglo XVII, nacida en Barcelona y muerta en Murcia, que pasó más de sesenta años en clausura: en Barcelona, en Zaragoza, de cuyo monasterio fue maestra de novicias y abadesa, y en Murcia, donde fundó el monasterio de la Exaltación del Santísimo Sacramento. Dejó escritos autobiográficos y espirituales, y Juan Pablo II, al beatificarla en 1982, la llamó «mística del breviario».

Infancia y entrada en el convento

Se llamaba Jerónima María Inés Astorch y nació en Barcelona el 1 de septiembre de 1592. Era la cuarta hija de Cristóbal Astorch, del gremio de libreros y con un cargo público, y de Catalina, heredera de una fortuna considerable. Quedó huérfana muy pronto: la madre murió en 1593 y el padre cuatro años después, y la niña se crio con una nodriza de Sarriá y luego con uno de sus tutores. Aprendió a leer y le gustaron desde el principio los libros, sobre todo los escritos en latín.

A los once años pidió entrar en clausura. Por su edad, y a instancias del obispo Coloma, la examinaron los jesuitas del colegio de Belén, que la encontraron madura para su edad. El 16 de septiembre de 1603 entró en el convento de clarisas capuchinas de Barcelona, recién fundado por la madre Ángela Serafina Prat, donde ya estaba su hermana mayor, Isabel. Allí cambió su nombre por el de María Ángela.

Los primeros años no fueron fáciles. Según el Diccionario Biográfico Español, su maestra la trató con dureza y se opuso a sus lecturas en latín; ella misma cuenta que había entrado con los seis tomos del breviario, que le retiraron, y que el confesor llegó a prohibirle los textos bíblicos y litúrgicos en latín. Como ninguna candidata podía profesar antes de los dieciocho años, pasó cinco como aspirante. Empezó el noviciado el 7 de septiembre de 1608, con su hermana Isabel como maestra, y profesó el 8 de septiembre de 1609.

Zaragoza

El 19 de mayo de 1614 salió de Barcelona con otras cinco religiosas para fundar en Zaragoza, adonde llegaron el 24. Tenía veintiún años e iba como maestra de novicias y secretaria. Ella escribió que dejar Barcelona fue «el mayor acto de obediencia» de su vida. De esa tarea de formadora nació su opúsculo Práctica espiritual para las nuevas y novicias, en el que, entre otras cosas, prohíbe aludir a los linajes y orígenes de las candidatas.

En 1623 pasó a formar a las jóvenes profesas y en 1626 fue elegida abadesa, con dispensa, porque los cánones exigían cuarenta años y ella tenía treinta y tres. Gobernó la comunidad seis años seguidos y otros seis más, en turnos de tres alternando con otra religiosa. Revisó las constituciones que había escrito la madre Ángela Serafina para Barcelona, y Urbano VIII aprobó el texto en 1627 para los monasterios nacidos de Zaragoza.

Murcia

Quería hacer ella misma una fundación. La gestionó ante la corte su antiguo confesor Antonio Boxadós, nombrado inquisidor en Murcia, y una cédula real del 3 de diciembre de 1644 autorizó el monasterio de la Exaltación del Santísimo Sacramento. El 9 de junio de 1645 salió de Zaragoza con cuatro religiosas; tras veintiún días de viaje llegaron a Murcia el 28 de junio, y al día siguiente se inauguró el monasterio. Allí fue abadesa y, a petición de la comunidad, también maestra de novicias.

En Murcia pidió a la Santa Sede que las hermanas legas, una vez profesas, llevaran velo negro como las demás y tuvieran voto en el capítulo, y enseñó a la comunidad a vivir de su trabajo. En 1648 una epidemia llegó al monasterio sin que muriera ninguna monja. El 14 de octubre de 1651 una riada devastó el convento y las religiosas tuvieron que refugiarse en una casa que les prestaron los jesuitas en Las Ermitas; una segunda riada, el 7 de noviembre de 1653, alargó el destierro, y no volvieron hasta el 22 de noviembre de 1654.

Los últimos años

Desde 1654 empezó a padecer dolencias, y en 1661 perdió rápidamente sus facultades, por lo que reunió al capítulo para que eligiera una sucesora. El 21 de noviembre de 1665 sufrió una hemiplejia y, según el DBE, recobró de golpe la lucidez: pudo confesarse y recibir el viático. Murió el 2 de diciembre de 1665, a los setenta y tres años.

Escritos y espiritualidad

Por orden de sus confesores escribió relatos autobiográficos, cuentas de espíritu, opúsculos y cartas, que Lázaro Iriarte editó en 1985 con el título Mi camino interior. Son, con los testimonios de sus contemporáneas y el proceso de Murcia, la base de lo que se sabe de ella.

Su oración partía del oficio divino, la Biblia y la eucaristía, y consiguió que todas las religiosas pudieran comulgar a diario. Los cronistas cuentan que el obispo de Zaragoza Juan Martínez de Peralta la hizo examinar por cinco teólogos, sorprendidos de que localizara sin error citas latinas de la Escritura y de los Padres. Desde 1627 sus confesores le ordenaron no buscar ni admitir experiencias extraordinarias. Ella habla de «desmayos del corazón» y de una «enfermedad de ausencia», y el DBE señala su devoción al Sagrado Corazón medio siglo antes de las revelaciones a santa Margarita María de Alacoque.

Llamaba a Cataluña «mi patria». Durante la guerra de 1640-1652 rezó por ella, y en Zaragoza guardaba la ropa de las jóvenes que entraban en el convento para darla a las necesitadas.

Beatificación

El proceso diocesano se abrió en Murcia en 1668, se interrumpió varias veces y la causa no llegó a Roma hasta 1770. Fue declarada venerable el 29 de septiembre de 1850. Juan Pablo II la beatificó el 23 de mayo de 1982, junto con Marie-Anne Rivier, Petrus Donders, Marie-Rose Durocher y André Bessette. En la homilía, que pronunció en español en esta parte, destacó su labor de formadora, que sabía respetar el paso de cada persona, y su vida unida a la liturgia: «hasta el punto de poder señalarla como una mística del breviario».

El Martirologio Romano la recuerda el 2 de diciembre, día de su muerte.

Milagros

Las fuentes consultadas recogen solo lo que contaron sus hermanas: que en la epidemia de 1648 no murió ninguna religiosa del monasterio de Murcia, cosa que atribuyeron a la oración de la abadesa, y que después de su muerte se multiplicaron los favores atribuidos a su intercesión. No se ha encontrado en ellas el milagro aprobado para la beatificación.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Vida documentada

Su vida se reconstruye por sus propios escritos autobiográficos, por testimonios contemporáneos y por el proceso abierto en Murcia en 1668; el Diccionario Biográfico Español le dedica una entrada detallada.

Cronología

  1. 1 de septiembre de 1592 Nace en Barcelona, cuarta hija de Cristóbal Astorch, del gremio de libreros, y de Catalina.1,4
  2. 1593-1597 Muere la madre en 1593 y el padre cuatro años después; la niña queda al cuidado de una nodriza de Sarriá.1
  3. 16 de septiembre de 1603 Tras ser examinada por los jesuitas del colegio de Belén a instancias del obispo Coloma, entra con once años en el convento de clarisas capuchinas de Barcelona, donde ya estaba su hermana Isabel. Toma el nombre de María Ángela.1
  4. 7 de septiembre de 1608 Comienza el noviciado bajo la dirección de su hermana Isabel.1
  5. 8 de septiembre de 1609 Profesa como clarisa capuchina.1,4
  6. 19-24 de mayo de 1614 Sale de Barcelona con otras cinco religiosas para fundar en Zaragoza, como maestra de novicias y secretaria.1
  7. 1623 Se le encarga la formación de las jóvenes profesas.1
  8. 1626 Es elegida abadesa de Zaragoza con dispensa de edad, a los treinta y tres años.1
  9. 1627 Urbano VIII aprueba las constituciones revisadas por ella sobre el texto de Barcelona.1
  10. 3 de diciembre de 1644 Cédula real que autoriza el monasterio de la Exaltación del Santísimo Sacramento en Murcia, gestionado por su antiguo confesor Antonio Boxadós, inquisidor en Murcia.1
  11. 28-29 de junio de 1645 Llega a Murcia con cuatro religiosas tras veintiún días de camino; al día siguiente se inaugura el monasterio. Es abadesa y maestra de novicias.1
  12. 1648 Una epidemia alcanza el monasterio y no muere ninguna religiosa; la comunidad lo atribuye a la oración de la abadesa.1
  13. 14 de octubre de 1651 Una riada devasta el convento; las monjas se refugian en una casa de los jesuitas en Las Ermitas. Una segunda riada, el 7 de noviembre de 1653, retrasa la vuelta.1
  14. 22 de noviembre de 1654 La comunidad regresa definitivamente al monasterio restaurado.1
  15. 1661 Pierde rápidamente sus facultades y hace elegir una sucesora.1
  16. 2 de diciembre de 1665 Muere en Murcia, a los setenta y tres años, tras una hemiplejia sufrida el 21 de noviembre.1,2,4
  17. 1668 Se abre el proceso informativo diocesano.1
  18. 1770 Se introduce la causa en Roma.1
  19. 29 de septiembre de 1850 Recibe el título de venerable.1
  20. 23 de mayo de 1982 Juan Pablo II la beatifica junto con Marie-Anne Rivier, Petrus Donders, Marie-Rose Durocher y André Bessette.1,3,4

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano2 2 de diciembre Elogio de beata: abadesa de la Orden de las Clarisas, muerta en Murcia en 1665
Orden de Hermanos Menores Capuchinos4 2 de diciembre Fecha con la que la recuerda la web de la orden

Culto y devoción

  • Al morir, la ciudad de Murcia acudió a venerar su cuerpo y, según sus compañeras, empezaron a contarse milagros por su intercesión.1
  • Sus escritos (Mi camino interior, relatos autobiográficos, cuentas de espíritu, opúsculos espirituales y cartas) los editó Lázaro Iriarte en 1985.1

El nombre

  • Jerónima María Inés Astorch (nombre de bautismo)
  • María Ángela (nombre de religión)
  • Maria Angela Astorch (italiano, en la homilía de beatificación)
  • Angela Maria Astorch (inglés, en la web de los capuchinos)

Más información

Legado:
Sus relatos autobiográficos, cuentas de espíritu, opúsculos y cartas se conservan y editaron en 1985; el monasterio murciano de la Exaltación del Santísimo Sacramento es fundación suya.
Significado:
Juan Pablo II la llamó «mística del breviario» por una vida espiritual alimentada por la liturgia, la Escritura y el oficio divino.
Papel:
religiosa clarisa capuchina, abadesa y fundadora

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Miguel Anxo Pena González, «Astorch, Jerónima María Inés. Beata María Ángela Astorch», Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia
  2. Martirologio Romano, 2 de diciembre (edición española, en conoZe) Oficial
  3. Juan Pablo II, homilía en la beatificación de cinco siervos de Dios, 23 de mayo de 1982 Oficial
  4. Orden de Hermanos Menores Capuchinos: Blessed Angela Maria Astorch Oficial