San Proceso, un mártir cristiano venerado por su fe inquebrantable, es celebrado el 2 de julio. Su martirio se produjo en el cementerio de Dámaso, ubicado en el segundo miliario de la vía Aurelia en Roma. Según la tradición, Proceso, junto con San Martiniano, sufrió persecución por su devoción al cristianismo, culminando en su martirio.
Historia y Contexto
Durante los primeros siglos del cristianismo, muchos fieles fueron perseguidos por sus creencias. San Proceso es un ejemplo de valentía y fe, ya que prefirió enfrentar la muerte antes que renunciar a su religión.
Legado
La memoria de San Proceso nos recuerda la importancia de la fe y el sacrificio. Su vida inspira a muchos fieles a seguir firmes en sus creencias.
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