La Beata Imelda Lambertini nació en Bolonia, Italia, en el siglo XIV. Desde muy joven, ingresó en la Orden de Predicadores, mostrando una profunda devoción por la Eucaristía. El 12 de mayo de 1333, después de recibir la comunión de manera milagrosa, Imelda falleció en un estado de éxtasis.
Vida y Devoción
Imelda mostró una espiritualidad extraordinaria desde su infancia. A pesar de su corta vida, dejó una huella perdurable en la comunidad religiosa y es un ejemplo de fervor eucarístico.
Milagro y Muerte
La joven monja recibió la comunión de manera milagrosa cuando una hostia flotó hasta ella. Tras recibirla, falleció en éxtasis, un evento que consolidó su legado espiritual.
Legado y Beatificación
Imelda fue beatificada el 20 de diciembre de 1826 por el Papa León XII, y es venerada como la patrona de los niños que realizan su primera comunión.
Celebración
Su festividad se celebra el 12 de mayo, especialmente en las comunidades católicas que valoran su devoción eucarística.