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Calendario de Santos

Clemente fue obispo de Roma a finales del siglo I, el tercero después de Pedro según Ireneo de Lyon. Se le atribuye desde el siglo II la carta que la Iglesia de Roma envió a Corinto, hacia el año 96. Su martirio, el destierro en Crimea y el ancla solo aparecen en textos de los siglos IV a VI.

Tercer sucesor de Pedro. Nacido en Roma, fue elegido en el 88, murió mártir en el 97. Exiliado por el emperador Trajano del Ponto, fue arrojado en el mar con un áncora al cuello.
Elogio del Martirologio Romano

Clemente fue obispo de Roma en los últimos años del siglo I. El Martirologio Romano lo recuerda el 23 de noviembre como papa y mártir, tercer sucesor del apóstol san Pedro, que gobernó la Iglesia de Roma y escribió una carta a los corintios para afianzar entre ellos la paz y la concordia. Ese día, dice, se celebra la sepultura de su cuerpo en Roma. En el calendario general es memoria libre.

Es el primer obispo de Roma de quien se conserva un escrito. De su vida, en cambio, se sabe muy poco, y lo más conocido de su historia, el destierro en Crimea y el ancla atada al cuello, procede de una pasión escrita siglos después.

Lo que dicen los autores antiguos

San Ireneo de Lyon, a finales del siglo II, da la lista de los obispos de Roma: los apóstoles confiaron el episcopado a Lino, le sucedió Anacleto y, en tercer lugar después de los apóstoles, le tocó a Clemente. Ireneo añade que Clemente había visto a los apóstoles y conversado con ellos, y que en su tiempo, ante una grave disensión entre los hermanos de Corinto, la Iglesia de Roma les envió una carta muy enérgica exhortándolos a la paz.

Eusebio de Cesarea, a principios del siglo IV, dice que sucedió a Anencleto en el duodécimo año de Domiciano y que, en el tercer año de Trajano, entregó el gobierno de la Iglesia a Evaristo y murió, después de nueve años. Lo identifica con el Clemente al que Pablo llama colaborador suyo en la carta a los filipenses (4,3). Jerónimo, a finales de ese siglo, da el mismo año de la muerte, lo cuenta como cuarto obispo de Roma después de Pedro y recuerda que la mayoría de los latinos lo tenía por sucesor inmediato del apóstol. Las listas antiguas no coinciden en el orden, y las fechas exactas de su episcopado no se conocen.

Ni Ireneo, ni Eusebio, ni Jerónimo dicen que muriera mártir. Según la Enciclopedia Católica, el primero en llamarle así es Rufino, hacia el año 400; el papa Zósimo lo repite en 417. Benedicto XVI lo resume diciendo que el título de mártir se lo dan testimonios tardíos, de los siglos IV a VI.

La carta a los corintios

La carta se abre así: «La Iglesia de Dios que peregrina en Roma, a la Iglesia de Dios que peregrina en Corinto». No lleva el nombre de Clemente; es una carta de una comunidad a otra. Que la escribió él lo dicen, desde el siglo II, Dionisio de Corinto, Ireneo, Clemente de Alejandría, Orígenes y Eusebio. Eusebio la tiene por auténtica y cuenta que se leía en público en muchísimas iglesias.

El motivo fue que en Corinto un grupo había depuesto a sus presbíteros. La carta lo llama sedición y lo reprocha; recuerda que los apóstoles, previendo disputas por el episcopado, establecieron a los primeros ministros y dispusieron que otros hombres probados les sucedieran. Al principio se disculpa por haber tardado en escribir a causa de las desgracias repentinas y sucesivas que habían caído sobre la comunidad de Roma. Benedicto XVI las identifica con la persecución de Domiciano y fecha la carta justo después del año 96; es también la fecha que la Enciclopedia Católica da por más aceptada, aunque algunos autores la adelantan.

La carta pone como ejemplo a Pedro y a Pablo, muertos por envidia, y termina con una larga oración que incluye una de las súplicas más antiguas por las autoridades civiles. Benedicto XVI destaca que es el primer texto cristiano en el que aparece la palabra «laico». Otros escritos que circularon con su nombre, como la llamada segunda carta a los corintios, no son suyos; ya Eusebio y Jerónimo la rechazaban.

La pasión: destierro y ancla

Las actas griegas de su martirio, que la Enciclopedia Católica no cree anteriores al siglo IV, cuentan que Clemente convirtió a Sisinio, un cortesano, y a su familia, y que Trajano lo desterró al Quersoneso, en Crimea. Allí trabajó en una cantera con unos dos mil cristianos que tenían que traer el agua desde lejos; un cordero le mostró un manantial, y muchos se convirtieron. A los tres años, un enviado del emperador lo hizo arrojar al mar con un ancla al cuello para que no tuviera sepultura ni culto. Los fieles rezaron, el mar se retiró y dejó ver un pequeño templo con su sarcófago de piedra; desde entonces, cada año, el mar se retiraba unos días. Gregorio de Tours, en el siglo VI, ya conocía este relato.

Es una leyenda. Algunos estudiosos sospechan que el martirio se le atribuyó por confusión con el cónsul Tito Flavio Clemente, ejecutado por Domiciano, aunque la identificación de ambos, propuesta en el siglo XIX, no la hace ningún autor antiguo. El ancla, eso sí, se quedó como su atributo.

Las reliquias y la basílica

Hacia 868, san Cirilo, de paso por Crimea en su misión entre los jázaros, excavó en un túmulo unos huesos junto a un ancla y los tuvo por los de Clemente. Juan Pablo II, en la encíclica Slavorum Apostoli, escribe que los dos hermanos creyeron localizar la iglesia en la que había sido sepultado y que llevaron consigo las reliquias hasta entregarlas en Roma al papa Adriano II. La Enciclopedia Católica, que da por veraz el relato del traslado, advierte que nada prueba que el ancla y los huesos fueran juntos. Cirilo murió en Roma en 869 y fue enterrado en la misma basílica; su hermano san Metodio siguió la misión.

La basílica de San Clemente está en el valle entre el Esquilino y el Celio, en el camino del Coliseo a Letrán. Jerónimo ya habla de una iglesia de Roma que conservaba su nombre. Bajo la iglesia actual, construida por Pascual II a principios del siglo XII, hay otra de época de Constantino o poco posterior, redescubierta en 1858, y debajo, restos de edificios romanos y un santuario de Mitra. Adriano II colocó las reliquias bajo el altar mayor, junto a las de san Ignacio de Antioquía. La atienden los dominicos irlandeses.

Culto

Su nombre está en el canon romano de la misa. La Iglesia católica lo celebra el 23 de noviembre y las Iglesias ortodoxas, el 25.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Existencia atestiguada

Su episcopado en Roma y la carta a los corintios constan desde el siglo II (Ireneo, Dionisio de Corinto, Hegesipo). De su vida no se sabe casi nada más. El título de mártir aparece hacia el año 400 y la pasión con el destierro y el ancla no es anterior al siglo IV.

Cronología

  1. el duodécimo año de Domiciano Eusebio de Cesarea dice que entonces sucedió a Anencleto como obispo de Roma.5
  2. hacia 96 La Iglesia de Roma escribe a la de Corinto, donde un grupo había depuesto a sus presbíteros. La carta no lleva su nombre; desde el siglo II se le atribuye.4,7,8
  3. el tercer año de Trajano Según Eusebio, entrega el gobierno de la Iglesia de Roma a Evaristo y muere, tras nueve años. Jerónimo da el mismo año.5,6
  4. hacia 400 Rufino es el primero en llamarle mártir. El papa Zósimo lo repite en 417.8
  5. hacia 868 Cirilo saca de un túmulo en Crimea unos huesos y un ancla que tiene por los de Clemente, y los lleva a Roma.8,10
  6. 869 Cirilo muere en Roma y es sepultado en la basílica de San Clemente, donde el papa Adriano II había depositado las reliquias.10,8

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano1 23 de noviembre Papa y mártir, tercer sucesor de Pedro; se celebra la sepultura de su cuerpo en Roma
Calendario romano general2 23 de noviembre Memoria libre
Iglesia ortodoxa9 25 de noviembre Conmemoración

Culto y devoción

  • Jerónimo, a finales del siglo IV, dice que una iglesia de Roma guarda su nombre. La iglesia inferior de San Clemente, entre el Esquilino y el Celio, es de época de Constantino o poco posterior; la superior la construyó Pascual II a principios del siglo XII.6,8
  • Adriano II colocó bajo el altar mayor de San Clemente las reliquias traídas de Crimea por Cirilo y Metodio. Juan Pablo II escribe en 1985 que la basílica las custodia todavía.8,10
  • Su nombre figura en el canon romano de la misa.9
  • El ancla, que viene de la pasión tardía, es su atributo.9,11

Más información

Legado:
La carta a los corintios, uno de los textos cristianos más antiguos fuera del Nuevo Testamento, y la basílica de San Clemente de Roma, que guarda las reliquias traídas de Crimea en el siglo IX.
Significado:
Es el primer obispo de Roma de quien se conserva un escrito: una carta que interviene en un conflicto de otra Iglesia y que se leía en público en muchas comunidades.
Papel:
papa y mártir

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Martirologio Romano, 23 de noviembre (conoZe) Oficial
  2. GCatholic: calendario romano general 2026
  3. Ireneo de Lyon, Contra las herejías, III, 3, 3 (New Advent)
  4. Benedicto XVI, audiencia general del 7 de marzo de 2007: san Clemente de Roma Oficial
  5. Eusebio de Cesarea, Historia eclesiástica, libro III (New Advent)
  6. Jerónimo, De viris illustribus, 15 (New Advent)
  7. Primera carta de Clemente a los corintios (New Advent)
  8. Catholic Encyclopedia: Pope St. Clement I
  9. Wikipedia: Clemente I
  10. Juan Pablo II, encíclica Slavorum Apostoli (1985) Oficial
  11. e-Clavis: Christian Apocrypha (NASSCAL), Martyrdom of Clement, por Tony Burke