Santa Catalina Labouré nació en Bretaña, Francia, y es famosa por sus visiones de la Virgen María en 1830, que llevaron a la creación de la Medalla Milagrosa. Su vida fue un ejemplo de devoción, simplicidad y caridad.
Visiones y legado
El 27 de noviembre de 1830, Catalina tuvo una visión de la Virgen María que le pidió crear una medalla con su imagen. Esta medalla es conocida hoy como la Medalla Milagrosa, venerada por católicos de todo el mundo.
Canonización y celebración
Catalina fue beatificada en 1923 por el Papa Pío XI y canonizada en 1947 por el Papa Pío XII. Su festividad se celebra el 28 de noviembre.