Santa Teodora, celebrada el 28 de noviembre, fue una influyente abadesa en Rossano, Calabria, durante el siglo X. Como discípula de San Nilo el Joven, destacó por su sabiduría y devoción en la vida monástica.
Teodora es recordada por su habilidad para guiar a sus hermanas en el camino espiritual, estableciendo un legado de fe y disciplina que perdura hasta hoy. Su festividad es una oportunidad para reflexionar sobre su contribución a la Iglesia y la vida monástica.