La Beata Florencia Caerols Martínez es recordada como una mártir de la fe cristiana. Nacida en el siglo XX, su vida fue un testimonio de devoción y sacrificio en tiempos difíciles. Fue martirizada el 1 de octubre de 1936 en Rotglà y Corbera, Valencia, durante una intensa persecución religiosa que marcó su época.
Su festividad se celebra cada 1 de octubre, un momento para honrar su valentía y compromiso con su fe. Es una figura emblemática para muchos creyentes que buscan inspiración en su legado.
La historia de la Beata Florencia es un recordatorio del poder del martirio y la resistencia frente a la adversidad. Para conocer más sobre mártires y su impacto, visita Catholic Online.