La Beata Ana María Aranda Riera es recordada como una mártir que sacrificó su vida por su fe en Cristo en el siglo XX. Nacida en la región española de Valencia, fue ejecutada en Picadero de Paterna durante la persecución religiosa del 14 de octubre de 1936. Su devoción y valentía la han convertido en un símbolo de resistencia y fe.
Historia y Legado
Ana María Aranda Riera nació en una época de intensas persecuciones contra los cristianos. Durante su vida, dedicó su tiempo a servir a la Iglesia y a su comunidad local. En 1936, en medio de la Guerra Civil Española, se mantuvo firme en su fe, lo que finalmente la llevó a su martirio.
Celebración
La Iglesia Católica celebra su festividad el 14 de octubre, recordando su coraje y dedicación a la fe cristiana. Es una inspiración para muchos fieles que enfrentan desafíos similares en el mundo actual.