San Juan Ogilvie fue un sacerdote jesuita nacido en Escocia en el siglo XVII. A pesar de las persecuciones religiosas de su tiempo, persistió en su misión pastoral, ayudando a sus compatriotas en secreto. Capturado y condenado a muerte por su fe, fue ejecutado en Glasgow, alcanzando el martirio el 14 de octubre. Su vida y sacrificio son un testimonio de devoción y valentía en tiempos de adversidad.
Vida y Misión
Ogilvie fue educado en Europa, donde se unió a la Compañía de Jesús. Regresó a Escocia para ofrecer apoyo espiritual a los católicos reprimidos y rápidamente se convirtió en un objetivo para las autoridades.
Martirio
Capturado y torturado, San Juan Ogilvie se mantuvo firme en su fe. Fue ejecutado en 1615, siendo recordado como un símbolo de resistencia y fe.
Legado
Canonizado en 1976, San Juan Ogilvie es venerado en Escocia y en todo el mundo como un defensor de la libertad religiosa. Su festividad se celebra el 14 de octubre.