San Esteban de Hungría fue un destacado monarca del siglo XI, conocido por su papel crucial en la propagación del cristianismo en su país. Tras recibir el bautismo, fue coronado por el papa Silvestre II, consolidando su poder como rey. Esteban se dedicó a establecer y organizar la Iglesia en Hungría, dotándola de bienes y monasterios. Su gobierno se caracterizó por la justicia y la paz, cualidades que lo hicieron amado por sus súbditos.
Legado y Festividad
La festividad de San Esteban se celebra el 16 de agosto, recordando el día de su muerte en Székesfehérvár, Hungría, en 1038, coincidiendo con la Asunción de la Virgen. Su legado perdura en la historia húngara como un símbolo de devoción y liderazgo.