Santa Beatriz da Silva Meneses, nacida en Ceuta, España, destacó no solo por su noble linaje, sino por su profunda devoción religiosa. En el siglo XV, tras servir en la corte de la reina Isabel, optó por una vida de mayor perfección espiritual, ingresando en la Orden de Santo Domingo. Más tarde, fundó la Orden de la Concepción de la Bienaventurada Virgen María, dedicada a la vida contemplativa y el servicio a Dios.
Legado y Canonización
Su canonización fue llevada a cabo por el Papa Pablo VI en 1976, reconociendo su contribución a la Iglesia y su impacto espiritual. Su festividad se celebra el 16 de agosto.
Conmemoración
Cada año, el 16 de agosto, los devotos recuerdan su vida de santidad y dedicación. Su legado sigue inspirando a muchas religiosas alrededor del mundo.