Santa Antusa de Mantinea vivió en el siglo VIII en la región de Honoríada. Durante el reinado del emperador Constantino Coprónimo, fue una ferviente defensora del culto de las imágenes sagradas. Por su fe y valentía, sufrió la pena de los azotes y fue desterrada. Sin embargo, pudo regresar a su patria y vivió en paz hasta su muerte.
Legado y Celebración
Santa Antusa es recordada por su firmeza en la fe y su defensa de las imágenes sagradas. Su festividad se celebra el 27 de julio, aunque las personas que llevan su nombre suelen celebrarlo el 18 de abril.