San Marcelino y San Pedro: Mártires Cristianos
Valientes Testigos de la Fe bajo Diocleciano
San Marcelino y San Pedro fueron mártires cristianos que murieron en la persecución de Diocleciano. Sus restos fueron trasladados a Roma por una mujer llamada Lucila.
Santos mártires Marcelino, presbítero, y Pedro, exorcista, de los cuales el papa [san Dámaso] cuenta que, en la persecución bajo Diocleciano, fueron condenados a muerte, y conducidos al lugar del suplicio, que estaba lleno de zarzales, después de obligarles a cavar su propia tumba fueron degollados y enterrados, para que no quedase su sepultura, pero, más tarde, una piadosa mujer llamada Lucila trasladó sus restos a Roma, en la vía Labicana, en el cementerio llamado «ad Duas Lauros» (c. 304).
El 2 de junio se celebra a San Marcelino y San Pedro, dos mártires cristianos que valientemente enfrentaron la persecución del emperador Diocleciano en el siglo IV. Según relatos, fueron obligados a cavar sus propias tumbas antes de ser ejecutados y enterrados en un lugar oculto para evitar veneración.
Una piadosa mujer, Lucila, más tarde trasladó sus restos al cementerio de Ad Duas Lauros en Roma. Estos santos son recordados por su firmeza en la fe y su legado perdura en la Iglesia.
Otros Santos con el Nombre Marcelino
- San Marcelino Champagnat
- San Marcelino de Cartago
- San Marcelino de Embrún
Para más información, puedes consultar Wikipedia sobre la vida de otros santos llamados Marcelino.
Historia
Más información
- Legado:
- Los santos son venerados como ejemplos de coraje ante la opresión y su historia inspira a los cristianos a mantener su fe.