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Calendario de Santos

Anacoreta palestino del siglo IV. Según san Jerónimo, inició la vida eremítica junto a Gaza, huyó de su fama hasta Chipre y murió allí hacia 371. Sozómeno confirma, por tradición de su familia, el recuerdo de Hilarión en aquella región.

la isla de Chipre, san Hilarión, abad, que, siguiendo las huellas de san Antonio, primero llevó vida solitaria cerca de la ciudad de Gaza y después fue fundador y ejemplo de la vida eremítica en esta región (c. 371).
Elogio del Martirologio Romano

San Hilarión es el anacoreta que en el siglo IV inició la vida eremítica en la región de Gaza. El Martirologio Romano lo recuerda el 21 de octubre en Chipre, donde murió hacia el año 371, y lo llama abad que siguió las huellas de san Antonio Abad.

El relato largo de su vida es la Vida de Hilarión que san Jerónimo escribió en Belén hacia el año 390, unos veinte años después de la muerte. Jerónimo no lo conoció. Dice que parte de una carta de san Epifanio de Salamina, que sí había tratado a Hilarión; esa carta no se ha conservado. A la Vida, llena de curaciones y de prodigios, se añade lo que el historiador Sozómeno cuenta a partir de la tradición de su propia familia, de Gaza.

Lo que cuenta la Vida

Según Jerónimo, nació en Tabata, una aldea a unas cinco millas al sur de Gaza, de padres paganos. Lo enviaron a Alejandría, a un gramático, y allí se hizo cristiano: su gusto estaba en la iglesia, no en el circo ni en el teatro. Oyó hablar de Antonio, pasó con él unos dos meses en el desierto y aprendió su modo de vida. Volvió a su tierra con algunos monjes. Los padres habían muerto. Repartió la hacienda entre sus hermanos y los pobres y no se reservó nada. Tenía unos quince años.

Se retiró al desierto que queda a la izquierda, a unas siete millas de Mayuma, el puerto de Gaza, camino de Egipto, entre el mar y la marisma. Llevaba una túnica de saco, un manto de pieles que le había dado Antonio y una manta basta. Comía quince higos secos después de la puesta del sol, tejía cestos y no se quedaba mucho tiempo en el mismo sitio, porque la zona era de bandoleros. De los dieciséis a los veinte años se cobijó en una choza de cañas; luego se hizo una celda tan baja que Jerónimo dice que parecía un sepulcro más que una casa, y que aún existía cuando él escribía.

Jerónimo afirma que entonces no había monasterios en Palestina ni nadie había conocido un monje en Siria antes de Hilarión, y que fue él quien introdujo allí aquel género de vida. Con los años se le juntaron discípulos. A los sesenta y tres años estaba al frente de un gran monasterio y lloraba haber vuelto al mundo por la fama. Llevaba unos dos años en esas quejas cuando anunció que Antonio acababa de morir. La noticia se confirmó a los pocos días: era el año 356. Hilarión dejó Palestina. La Vida lo lleva junto a los obispos desterrados Draconcio y Filón, a la montaña donde había vivido Antonio, a Alejandría y a un oasis del desierto.

Bajo el emperador Juliano, la ciudad de Gaza, ya ausente Hilarión y destruido su monasterio, pidió que se diera muerte a él y a su discípulo san Hesiquio. Jerónimo cuenta que, cuando fueron a buscarlo a Alejandría, había salido la víspera, y que pasó cerca de un año en un oasis. Al saber que Juliano había muerto, no quiso volver: desde la costa de Libia embarcó hacia Sicilia. Sozómeno lo acorta de otro modo: cuando Gaza lo buscaba, ya estaba en Sicilia. Hesiquio lo buscó tres años, costa y desierto, hasta encontrarlo junto al cabo Paquino. De allí fueron a Epidauro, en Dalmacia, y después a Chipre.

En la isla vivió unos dos años a unas dos millas de Pafos. Quería volver a Egipto. Hesiquio lo convenció de quedarse y le halló un lugar en la montaña, a unas doce millas del mar, al que casi había que subir a gatas. Allí pasó los cinco últimos años. Murió a los ochenta, mientras Hesiquio estaba fuera. En el último momento, según Jerónimo, dijo a su alma que llevaba casi setenta años sirviendo a Cristo. Por testamento dejó a Hesiquio un evangeliario, la túnica de saco, la capucha y el manto, y pidió que lo enterraran enseguida en el mismo huerto, con esa ropa.

Los de la isla guardaban el sepulcro. Unos diez meses después, Hesiquio fingió que quería vivir en el huerto y se llevó el cuerpo a Mayuma. Monjes y vecinos lo depositaron en el antiguo monasterio. Jerónimo escribe que, en su tiempo, palestinos y chipriotas discutían: unos decían tener el cuerpo y otros el espíritu, y que en los dos sitios se obraban prodigios, más en el huerto de Chipre.

Las curaciones, los exorcismos, la carrera del circo de Gaza contra el ídolo Marnas, la serpiente de Epidauro o el mar detenido con la señal de la cruz forman parte de esa Vida. Jerónimo los cuenta como hechos suyos. No hay otra fuente que los confirme uno por uno.

Lo que añade Sozómeno

Sozómeno, en la Historia eclesiástica, no se limita a copiar a Jerónimo. Escribe que, en tiempos de Juliano, los de Gaza buscaban al monje Hilarión y que este ya había huido a Sicilia, donde se mantenía vendiendo leña que cargaba a la espalda. Reconocido por un hombre de quien había expulsado un demonio, pasó a Dalmacia: allí, dice, la oración contuvo una inundación del mar. Al fin navegó a Chipre, tocó en Pafos y, a ruegos del obispo de la isla, se quedó en un lugar llamado Charburis. Sozómeno no da el nombre de ese obispo. Quien sí nombra a Epifanio, y el trato que tuvo con Hilarión, es Jerónimo.

Del mismo Hilarión depende, según Sozómeno, la conversión de su propia familia. Su abuelo era pagano. Él y la familia de Alafión fueron los primeros cristianos de Betelia, una población cerca de Gaza. Alafión estaba poseído; ni paganos ni judíos lo libraron. Hilarión, invocando el nombre de Cristo, expulsó al demonio, y Alafión se hizo cristiano con toda su casa. Sozómeno añade que los de esa familia levantaron las primeras iglesias y los primeros monasterios de la comarca, y que él, de joven, aún alcanzó a ver a algunos, ya muy viejos.

Culto y fiesta

El sepulcro de Mayuma, junto a Gaza, llegó a ser un lugar de culto importante: lo dice Jerónimo al cerrar la Vida, y lo confirma el estudio del culto de los santos en la Antigüedad tardía. En Chipre hay muchas iglesias a su nombre. En Duravel, cerca de Cahors, se guardan unas reliquias tenidas por suyas. De cómo llegaron se cuentan dos cosas: que las trajeron los cruzados, o que Carlomagno las dio al monasterio de Moissac y de allí pasaron a Duravel.

El 21 de octubre es la fecha del Martirologio Romano y también la de los calendarios ortodoxo, armenio, copto, etíope y sirio-ortodoxo. El Martirologio de 1570 a 1960 decía, más breve, que en Chipre era el natalicio del abad Hilarión, cuya vida, llena de virtudes y de milagros, escribió Jerónimo. El texto de 2004 lo llama fundador y ejemplo de la vida eremítica «en esta provincia», después de la soledad junto a Gaza. En castellano esa frase se vierte «en esta región»; el francés habla de la isla. Jerónimo, en la Vida, pone el comienzo del monacato en Palestina, no en Chipre, donde Hilarión solo pasó los últimos años.

Quién no es

No es san Malco. Jerónimo escribió también la vida de aquel monje, por los mismos años y en el mismo género, pero Malco es otro hombre: el anciano de Maronia, junto a Antioquía, y otro relato. Tampoco es el Hilarión de Ancira, el de Bitinia ni el de Constantinopla, que el santoral distingue de este anacoreta de Gaza.

El nombre

Hilarión viene del griego y significa el alegre, el sonriente.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Vida documentada

Jerónimo escribe hacia 390 y no lo conoció, pero cita a Epifanio, que sí lo había tratado, y Sozómeno recoge la tradición de su familia en Gaza. El marco —eremita junto a Gaza, huida, muerte en Chipre hacia 371 y cuerpo llevado a Mayuma— consta en esas fuentes; los prodigios son de la Vida.

Cronología

  1. hacia 291 Nacimiento en Tabata, aldea a unas cinco millas al sur de Gaza, de padres paganos. La fecha se calcula porque Jerónimo lo da con unos sesenta y cinco años a la muerte de Antonio, en 356.1,3
  2. hacia los quince años Tras unos dos meses con Antonio en el desierto de Egipto, se retira al desierto de Mayuma, el puerto de Gaza.1
  3. 356 Muerte de Antonio. Hilarión, al frente de un gran monasterio y tras dos años de quejas por la fama, deja Palestina.1,3
  4. bajo Juliano Gaza pide su muerte y la de Hesiquio, y el monasterio es destruido. Jerónimo lo pone ya fuera de Palestina y, cuando lo buscan en Alejandría, camino de un oasis. Sozómeno dice que, al buscarlo, ya había huido a Sicilia.1,2
  5. muerto Juliano Según Jerónimo, un discípulo le anuncia la muerte de Juliano. No vuelve a Palestina: desde la costa de Libia embarca hacia Sicilia.1
  6. hacia 371 Muere a los ochenta años en Chipre, ausente Hesiquio. Unos diez meses después, Hesiquio lleva el cuerpo a Mayuma.1,3,4

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano (2004)4 21 de octubre Elogio
Martirologio Romano (1570-1960)4 21 de octubre Natalicio
Calendarios ortodoxo, armenio, copto, etíope y sirio-ortodoxo6 21 de octubre Conmemoración

Culto y devoción

  • Jerónimo escribe que palestinos y chipriotas disputaban el cuerpo y el espíritu, y que en el huerto de Chipre y en el monasterio de Mayuma se obraban prodigios.1
  • El sepulcro de Mayuma, junto a Gaza, llegó a ser un lugar de culto importante.5
  • En Chipre hay muchas iglesias dedicadas a Hilarión. En Duravel, cerca de Cahors, se conservan reliquias tenidas por suyas; una tradición las atribuye a los cruzados y otra a un don de Carlomagno al monasterio de Moissac.6

El nombre

Del griego: el alegre, el sonriente.6

  • Hilarion (latín)
  • Hilarión (castellano)

Más información

Legado:
Se le tiene por quien introdujo la vida eremítica en Palestina; el sepulcro de Mayuma, junto a Gaza, fue lugar de culto.
Significado:
Su Vida, escrita por san Jerónimo, es una de las tres biografías monásticas del autor y la fuente principal del monacato palestino del siglo IV.
Papel:
anacoreta y abad

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. San Jerónimo, Vida de san Hilarión (trad. inglesa, Nicene and Post-Nicene Fathers, New Advent)
  2. Sozómeno, Historia eclesiástica, libro V, capítulos 10 y 15 (trad. inglesa, New Advent)
  3. Catholic Encyclopedia: St. Hilarion (New Advent)
  4. Martirologio Romano, 21 de octubre (texto latino de 1570 y de 2004, y traducciones castellana y francesa) Oficial
  5. The Cult of Saints in Late Antiquity (Oxford): Jerónimo, Vida de Hilarión (E00694)
  6. Ökumenisches Heiligenlexikon: Hilarion von Gaza

Santos relacionados

Figuras que las fuentes citan junto a San Hilarión anacoreta.