San Severino de Burdeos
Obispo de Burdeos a principios del siglo V, sucesor de san Amando
Severino fue obispo de Burdeos a principios del siglo V. Llegó a la ciudad siendo obispo san Amando, que le cedió la sede, y murió al cabo de pocos años. La ciudad lo tomó por patrono. La fiesta es el 21 de octubre. No hay noticias suyas anteriores al siglo VI.
Burdeos, de Aquitania, san Severino, obispo, que, originario de las regiones de Oriente, fue recibido calurosamente por [san Amando], que le quiso como su sucesor (s. V).
Severino fue obispo de Burdeos a principios del siglo V. El Martirologio Romano lo recuerda el 21 de octubre con el mismo perfil que conserva esta ficha: venido de las regiones de Oriente, lo recibió san Amando, que quiso tenerlo por sucesor. En francés se lo llama Seurin. No hay ningún texto de su tiempo que hable de él. Lo primero que se conserva es de los años 580.
Lo que cuenta Gregorio de Tours
Gregorio de Tours, en la Gloria de los confesores, escrita en 587 o 588, dice que no conocía ninguna vida escrita y que se apoya en el relato de los propios clérigos de Burdeos. Según ese relato, Severino llegó a la ciudad «de las regiones de Oriente». Dios mandó en sueños a Amando que lo acogiera. Amando lo apreció tanto que le entregó su propio cargo y se tuvo por inferior suyo. Al cabo de pocos años Severino murió. Enterrado, Amando recuperó la sede, y Gregorio ve en esa restitución el premio de haber obedecido.
A partir de entonces la ciudad lo tomó por patrono. Cuando la amenazaban una enfermedad, un asedio o una disputa, el pueblo acudía a su basílica, fuera de las murallas, ayunaba, velaba y rezaba, y se tenía por librado del peligro. Gregorio añade que, después de escribir el capítulo, supo que el presbítero Fortunato había compuesto una vida. No dice haberla leído.
Amando, a diferencia de Severino, está bien atestiguado: era obispo de Burdeos desde 401 o 404 y mantenía correspondencia con Paulino de Nola. Paulino no cuenta nada parecido a esta cesión de la sede. Sus últimas noticias de Amando son de hacia 405, y de Amando no se sabe nada después. El año de la muerte de Severino no está fijado. Un repertorio sitúa la llegada hacia 410 y la muerte hacia 420: es una estimación de la tradición, no una fecha documentada.
La vida de Venancio Fortunato
Por los mismos años, probablemente entre 580 y 588 y en Poitiers, Venancio Fortunato escribió una vida. Cuenta otra procedencia. Severino habría sido obispo de Tréveris, conocido por su limosna, sus ayunos y sus vigilias. Un ángel le ordenó ir a Burdeos, y una revelación mandó a Amando cederle la sede, cosa que el pueblo y el clero habrían proclamado en cuanto llegó. Gregorio, en cambio, solo hace que el sueño mande acogerlo: la renuncia es decisión del propio Amando.
No hay un Severino en las listas episcopales de Tréveris. Oxford señala, además, que un obispo no dejaba así su sede, contra los cánones, sin que el hecho apareciera en las fuentes del tiempo, y deja el conflicto sin resolver: o la tradición de Burdeos hablaba ya de Tréveris y Gregorio no lo recogió, o Fortunato lo añadió. Algunos manuscritos tardíos cambiaron Tréveris por Colonia. Ese cambio es posterior, de cuando ya se confundía a este obispo con otro del mismo nombre. El Martirologio de 2004 no los identifica: el elogio del 21 de octubre es el de Burdeos, llegado de Oriente y recibido por Amando.
De su gobierno, Fortunato dice poco concreto. Le atribuye curaciones de fiebres, parálisis y posesiones, en fórmulas que Oxford tiene por genéricas. Sí fija el día de la muerte: el 21 de octubre. Amando, temiendo que los de Tréveris robaran el cuerpo, lo habría enterrado en una cripta oculta.
Lo que la vida atribuye después de la muerte
El resto son milagros del sepulcro, dichos como tales. El día de la fiesta, unos godos habrían intentado tomar Burdeos. El pueblo pidió en la tumba que el santo combatiera a los herejes desde allí, y una niebla habría ocultado la ciudad hasta que los atacantes huyeron. En una inundación, las vigilias junto al sepulcro habrían alejado la tormenta. En una sequía, la lluvia habría vuelto después de los salmos. Gregorio no cuenta esos episodios: solo dice que la ciudad acudía a la basílica en los peligros y se tenía por librada.
La basílica de la que habla Gregorio, fuera de las murallas, es la actual Saint-Seurin. El Heiligenlexikon añade que se levantó en el siglo V sobre el sepulcro, y que junto a ella hubo un cabildo y un cementerio usado hasta finales del siglo XVIII. La vida de Fortunato solo se conserva en una redacción de los siglos VIII o IX. Durante un tiempo se tomó por un resumen tardío. A principios del siglo XX, Henri Quentin y Wilhelm Levison la devolvieron a Fortunato.
El nombre Severino, Severinus en latín, se explica como «el estricto», a partir de severus.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Existencia atestiguada
Gregorio de Tours, a finales del siglo VI, recoge el relato oral de los clérigos de Burdeos y da fe del culto en una basílica fuera de las murallas. No hay noticia contemporánea. La vida de Venancio Fortunato añade un origen y unos milagros que no se pueden comprobar.
Cronología
- 401-404 Amando es ya obispo de Burdeos, según las cartas de Paulino de Nola. Paulino no menciona a Severino; sus últimas noticias de Amando son de hacia 405.1,2
- principios del siglo V Durante el episcopado de Amando, Severino llega a Burdeos. Gregorio dice que venía de Oriente. Amando le cede la sede. Muere al cabo de pocos años, es enterrado, y Amando recupera el obispado.1,4
- hacia 410 y hacia 420 El Heiligenlexikon fecha así, como tradición, la llegada a Burdeos y la muerte. No es una fecha documentada.3
- 21 de octubre La vida de Fortunato pone la muerte en ese día, el XII de las calendas de noviembre, que es la fecha de la fiesta. Gregorio no da el día.2
- 580-588 Venancio Fortunato escribe la vida, probablemente en Poitiers. Gregorio de Tours redacta su capítulo en 587 o 588 y solo después se entera de que esa vida existía.1,2
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano (2004)4 | 21 de octubre | Memoria |
| Ökumenisches Heiligenlexikon3 | 21 de octubre | Memoria |
Culto y devoción
- Gregorio de Tours dice que Burdeos lo honra con gran fe en un arrabal, fuera de las murallas, y que la ciudad lo tomó por patrono: ante la enfermedad, el asedio o una disputa, el pueblo ayuna y vela en su basílica.1
- La iglesia de la que habla Gregorio es la actual Saint-Seurin. El Heiligenlexikon añade que la basílica se levantó en el siglo V sobre el sepulcro, y que junto a ella hubo un cabildo y un cementerio usado hasta finales del siglo XVIII.1,3
- Según la vida de Fortunato, Amando lo enterró en una cripta oculta por miedo a que los de Tréveris se llevaran el cuerpo. En la fiesta, la misma vida le atribuye haber ocultado la ciudad con una niebla frente a unos godos, y haber alejado una inundación y una sequía.2
El nombre
Del latín severus: «el estricto».3
- Severinus (latín)
- Seurin (francés)
Más información
- Legado:
- La basílica que Gregorio de Tours sitúa fuera de las murallas es la actual Saint-Seurin de Burdeos, y la ciudad lo tuvo por patrono.
- Significado:
- Su memoria, recogida a finales del siglo VI por el clero de Burdeos, es de las más antiguas de la sede.
- Papel:
- obispo de Burdeos
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.
- E02612: Gregorio de Tours, Gloria de los confesores 44, sobre Severino de Burdeos, The Cult of Saints in Late Antiquity (Universidad de Oxford)
- E07358: Venancio Fortunato, Vida de Severino de Burdeos, The Cult of Saints in Late Antiquity (Universidad de Oxford)
- «Severinus von Bordeaux», Ökumenisches Heiligenlexikon
- Martirologio Romano de 2004, 21 de octubre, traducción inglesa (Boston Catholic Journal)