San Farón de Meaux, celebrado el 28 de octubre, fue un destacado obispo del siglo VII en la región de Neustria, actual Francia. Proveniente de una familia noble y cercano al rey, su vida cambió drásticamente cuando su hermana, Santa Fara, lo animó a dedicarse al servicio de Dios.
Convenció a su esposa para que se convirtiera en religiosa, lo que le permitió asumir el rol pastoral y enfocarse en la expansión de la Iglesia. San Farón es recordado por sus generosas donaciones a la Iglesia, la fundación de numerosas parroquias y monasterios, consolidando así la fe cristiana en su región.
Legado y Festividad
El legado de San Farón perdura a través de las instituciones religiosas que estableció. Su festividad se celebra el 28 de octubre, recordando su devoción y contribuciones.