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Calendario de Santos

El 2 de noviembre el rito romano conmemora a todos los fieles difuntos y ora por ellos, al día siguiente de la solemnidad de Todos los Santos. Ese día, en los monasterios de Cluny, lo mandó el abad Odilón; el año no está claro. Las tres misas y la indulgencia por visitar el cementerio son concesiones posteriores.

Hoy son los cristianos que nos han precedido con el signo de la fe los que motivan nuestros rezos. Cuando una persona muere, quizá haya quedado un rastro de pecado ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios. Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.
Elogio del Martirologio Romano

El 2 de noviembre no recuerda a una persona. Es la conmemoración de todos los fieles difuntos, el día después de la solemnidad de Todos los Santos. El rito romano dedica ese día a orar por los que han muerto y a ofrecer por ellos la misa.

Qué se pide ese día

El Catecismo enseña que quien muere en gracia y amistad de Dios, pero sin estar del todo purificado, tiene segura la salvación y pasa por una purificación antes del cielo. A esa purificación la llama purgatorio. Desde los primeros tiempos, añade, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios por ellos, sobre todo el sacrificio eucarístico, y también limosnas, indulgencias y obras de penitencia, para que, una vez purificados, lleguen a ver a Dios. Apoya esa práctica en un texto de la Escritura: Judas Macabeo mandó ofrecer un sacrificio expiatorio por los muertos para que quedaran libres del pecado.

El elogio vigente del Martirologio Romano pide por dos grupos: quienes murieron con el signo de la fe y esperan la resurrección, y los muertos de todos los tiempos cuya fe solo Dios conoce. El fin que enuncia es que, limpios del pecado, lleguen a la visión eterna. El martirologio anterior, en el párrafo de ese día, hablaba de ayudar con sufragios a quienes aún gimen en el purgatorio.

Benedicto XV, al tratar de las misas de este día, recordaba la doctrina de Trento: las almas detenidas en el purgatorio son ayudadas por los sufragios de los fieles y, sobre todo, por el sacrificio del altar.

Antes de fijar el 2 de noviembre

Orar por los muertos es anterior a esta fecha. La Enciclopedia Católica recuerda que, al principio, los nombres de los hermanos difuntos se escribían en los dípticos. En el siglo VI, los monasterios benedictinos conmemoraban a sus muertos por Pentecostés. En España, en tiempo de san Isidoro, muerto en 636, había un día el sábado anterior a Sexagésima o el anterior a Pentecostés. En Germania, Widukind, abad de Corvey, atestigua hacia 980 una ceremonia antigua el 1 de octubre; la enciclopedia dice que la Iglesia la acogió.

Ese mismo artículo sitúa la conmemoración del rito griego en la víspera del domingo de Sexagésima o en la de Pentecostés, y la de los armenios al día siguiente de Pascua. El 2 de noviembre es la fecha del rito romano, no la única que ha tenido la Iglesia.

Odilón de Cluny

El día fijo del 2 de noviembre, en los monasterios de su congregación, lo mandó san Odilón de Cluny. La Enciclopedia Católica lo da por seguro: estableció en Cluny y en sus monasterios la conmemoración anual de todos los fieles difuntos. El año no lo dicen igual sus dos artículos. El de Odilón apunta a que probablemente no fue en 998, sino después de 1030, y añade que la Iglesia entera lo adoptó pronto. El del día no pone año. Dice que pasó a otras congregaciones benedictinas y a los cartujos, que Lieja fue la primera diócesis en adoptarlo, siendo obispo Notger, muerto en 1008, y que luego aparece en el martirologio de san Protadio de Besanzón, entre 1053 y 1066.

En Milán el obispo Otrico, entre 1120 y 1125, lo introdujo el 15 de octubre, no el 2 de noviembre. No se ha podido abrir el decreto de Odilón. Por eso no se detalla aquí qué oficios, misas o limosnas ordenó: eso solo constaría en ese texto.

Si el día cae en domingo

Durante siglos, si el 2 era domingo, la conmemoración pasaba al 3. Así lo dicen la Enciclopedia Católica en 1907, también cuando el 2 coincide con una solemnidad, y el Martirologio Romano anterior. Las normas del año litúrgico que Pablo VI aprobó el 14 de febrero de 1969 colocan esta conmemoración en el grado 3 de la tabla de precedencia, junto a las solemnidades del calendario general, y los domingos del tiempo ordinario en el grado 6. El 2 de noviembre de 2025 fue domingo, y León XIV celebró ese mismo día la misa de la conmemoración en el cementerio del Verano, en Roma.

Lo que vino después

Decir tres misas no es el origen de la conmemoración. Benedicto XV cuenta que, en el reino de Aragón, la costumbre llevó a que los sacerdotes seculares celebraran dos y los regulares, tres. Benedicto XIV, por carta del 26 de agosto de 1748, y a petición de Fernando VI de España y de Juan V de Portugal, permitió tres misas a cualquier sacerdote de los territorios de ambos reyes. La Enciclopedia Católica, escrita antes de 1915, dice que en España, Portugal y América Latina los sacerdotes celebraban tres misas, que se pidió lo mismo para toda la Iglesia a León XIII, y que él no lo concedió: mandó un réquiem especial el domingo 30 de septiembre de 1888.

El 10 de agosto de 1915, en plena guerra, Benedicto XV lo extendió a todos los sacerdotes, y lo declaró perpetuo. De las tres misas, una puede aplicarse a quien se quiera y admite estipendio. La segunda, sin estipendio, es por todos los fieles difuntos. La tercera, según la intención del papa.

Otra cosa distinta del día es la indulgencia. La cuarta edición del Enchiridion indulgentiarum, en la concesión 29, otorga una indulgencia plenaria, aplicable solo a las almas del purgatorio, a quien del 1 al 8 de noviembre visite con devoción un cementerio y ore por los difuntos, aunque sea solo mentalmente. La otorga también a quien, el día de la conmemoración, visite una iglesia o un oratorio y rece el padrenuestro y el Credo. El ordinario puede pasar esa visita al domingo anterior, al siguiente o al día de Todos los Santos. La misma concesión da indulgencia parcial por una visita al cementerio con oración, o por rezar laudes o vísperas del oficio de difuntos, o el Requiem aeternam.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Advocación

No es una persona. Es la conmemoración anual de los fieles difuntos. La oración por los muertos es anterior; el 2 de noviembre, en los monasterios de Cluny, lo mandó el abad Odilón. El año no coincide en las fuentes abiertas.

Cronología

  1. siglo VI En los monasterios benedictinos se conmemoraba a los monjes difuntos por Pentecostés.1
  2. tiempo de san Isidoro, muerto en 636 En España había un día por los difuntos el sábado anterior a Sexagésima o el anterior a Pentecostés.1
  3. hacia 980 Widukind, abad de Corvey, atestigua en Germania una ceremonia antigua, el 1 de octubre.1
  4. abadía de Odilón de Cluny, muerto en 1048 Mandó celebrar cada año, el 2 de noviembre, la conmemoración de todos los fieles difuntos en Cluny y en sus monasterios. El año de la orden no está fijado.1,2
  5. episcopado de Notger de Lieja, muerto en 1008 La Enciclopedia Católica llama a Lieja la primera diócesis que adoptó la conmemoración.1
  6. 1053-1066 Consta en el martirologio de san Protadio de Besanzón.1
  7. 1120-1125 El obispo Otrico introdujo la conmemoración en Milán el 15 de octubre.1
  8. 26 de agosto de 1748 Benedicto XIV permitió tres misas ese día a cualquier sacerdote de los territorios de los reyes de España y de Portugal.7
  9. 30 de septiembre de 1888 León XIII no extendió las tres misas a toda la Iglesia y mandó un réquiem especial ese domingo.1
  10. 10 de agosto de 1915 Benedicto XV, en Incruentum altaris, permitió tres misas a todos los sacerdotes de la Iglesia, de forma perpetua.7
  11. 14 de febrero de 1969 Pablo VI aprobó las normas del año litúrgico, que ponen esta conmemoración por encima del domingo del tiempo ordinario.4
  12. 2 de noviembre de 2025 Era domingo. León XIV celebró ese día la misa de la conmemoración en el cementerio del Verano, en Roma.9

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano vigente6 2 de noviembre Conmemoración de todos los fieles difuntos
Martirologio Romano anterior5 2 de noviembre, o el 3 si el 2 cae en domingo Conmemoración; el elogio se lee al día siguiente si el 2 es domingo
Enciclopedia Católica (1907)1 2 de noviembre, o el 3 si es domingo o solemnidad Conmemoración de todos los fieles difuntos
Normas universales del año litúrgico (1969)4 2 de noviembre Grado 3 de la tabla, por encima de los domingos del tiempo ordinario
Rito griego, según la Enciclopedia Católica1 Víspera de Sexagésima o víspera de Pentecostés Conmemoración de los difuntos
Armenios, según la Enciclopedia Católica1 Día siguiente de Pascua Pascua de los muertos
Milán, obispo Otrico1 15 de octubre Introducción de la conmemoración en la diócesis

Culto y devoción

  • El Catecismo llama purgatorio a la purificación de quien muere en gracia sin estar del todo purificado, y recuerda que la Iglesia ofrece sufragios por los difuntos, sobre todo la misa, desde los primeros tiempos.3
  • En el reino de Aragón, la costumbre llevó a dos misas de los sacerdotes seculares y tres de los regulares. Benedicto XIV, el 26 de agosto de 1748, a petición de Fernando VI y de Juan V, permitió tres a cualquier sacerdote de sus territorios.7
  • Desde el 10 de agosto de 1915 cualquier sacerdote puede decir tres misas: una a voluntad y con estipendio; la segunda, sin estipendio, por todos los fieles difuntos; la tercera, según la intención del papa.7
  • La cuarta edición del Enchiridion indulgentiarum, concesión 29, otorga indulgencia plenaria, solo aplicable a las almas del purgatorio, por visitar un cementerio y orar cada día del 1 al 8 de noviembre, y por visitar una iglesia u oratorio el día de la conmemoración —o, con permiso del ordinario, el domingo anterior o el siguiente, o el de Todos los Santos— y rezar el padrenuestro y el Credo.8
  • La misma concesión 29 otorga indulgencia parcial por visitar un cementerio y orar, o por rezar laudes o vísperas del oficio de difuntos, o la invocación Requiem aeternam.8

El nombre

Nombre de la conmemoración en los libros romanos, no de una persona.5,6

  • Commemoratio omnium fidelium defunctorum (latín litúrgico)
  • All Souls' Day (inglés)

Más información

Legado:
Sigue en el calendario romano el 2 de noviembre, con la misa por los difuntos y, en el manual vigente, indulgencia por visitar el cementerio del 1 al 8.
Significado:
Fija un día del rito romano para los sufragios por todos los difuntos, distinto de la solemnidad de quienes ya están en el cielo.

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Catholic Encyclopedia: All Souls' Day
  2. Catholic Encyclopedia: St. Odilo
  3. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1030-1032 Oficial
  4. Normas universales sobre el año litúrgico y el calendario, motu proprio de Pablo VI, 14 de febrero de 1969 Oficial
  5. Martyrologium Romanum anterior, 2 de noviembre
  6. Transcripción del elogio vigente del Martirologio Romano, 2 de noviembre
  7. Benedicto XV, constitución apostólica Incruentum altaris, 10 de agosto de 1915 (AAS VII, 401-404) Oficial
  8. Enchiridion indulgentiarum, cuarta edición, concesión 29 Oficial
  9. Homilía de León XIV en la conmemoración de todos los fieles difuntos, 2 de noviembre de 2025 Oficial