El Beato Bernardo Lichtenberg, nacido en Alemania, es recordado por su valerosa defensa de los judíos durante el régimen nazi. Como sacerdote, no cesó de orar públicamente por aquellos inhumanamente torturados, lo que le llevó a ser encarcelado y finalmente a su martirio en el campo de concentración de Dachau el 5 de noviembre de 1943.
Defensa de la dignidad humana
Desde su posición, Bernardo denunció las atrocidades del nazismo, abogando por los derechos de los perseguidos. Su valentía es un testimonio de fe y resistencia.
Legado
Su vida inspira a aquellos que luchan por la justicia y la dignidad humana. Su festividad se celebra el 5 de noviembre.
Para más información sobre mártires del siglo XX, visita el sitio oficial del Vaticano.