La Beata María de Jesús d'Oultremont, nacida como Emilia d'Oultremont d'Hooghvorst el 18 de octubre de 1818 en Bélgica, es conocida por su devoción y su legado como fundadora de la Sociedad de Hermanas de María Reparadora. Tras enviudar, continuó cuidando de sus cuatro hijos y dedicó su vida a la obra religiosa, estableciendo una congregación que se centra en la reparación espiritual y la ayuda social.
María de Jesús enfrentó numerosas enfermedades y desafíos personales, pero nunca perdió su fe. Su vida terminó en Florencia, Italia, el 22 de febrero de 1878, dejando un legado de amor y servicio a Dios.
Su beatificación fue llevada a cabo por el Papa Juan Pablo II el 12 de octubre de 1997, y su festividad se celebra el 11 de octubre.