El Beato Jacobo de Ulma Griesinger es recordado por su dedicación religiosa y talento artístico en el siglo XV. Nacido en la región de Emilia, Bolonia, fue un destacado miembro de la Orden de Predicadores. A pesar de ser analfabeto, su habilidad para pintar vidrieras fue notable. Su vida estuvo marcada por el trabajo constante y la oración devota.
Legado y Festividad
El legado de Jacobo se celebra el 11 de octubre, fecha en la que se conmemora su vida y contribuciones al arte y la fe. A través de su ejemplo, inspiró a muchos a seguir una vida de devoción y arte.