San Rogaciano de Cartago fue un destacado presbítero en el siglo III, conocido por su valentía y dedicación a la fe cristiana. En tiempos de persecución bajo el emperador Decio, San Cipriano, su obispo, le confió la administración de la Iglesia de Cartago. Junto con San Felicísimo, enfrentó torturas y encarcelamiento por defender su fe.
Vida y Martirio
Rogaciano fue un líder espiritual valiente que, a pesar de las amenazas y torturas, permaneció fiel a sus creencias. Su historia es un testimonio de la fortaleza y devoción cristiana durante una de las épocas más difíciles para la Iglesia.
Legado
Su legado perdura en la memoria de la Iglesia como símbolo de fe y resistencia. La festividad de San Rogaciano se celebra cada año el 26 de octubre, recordando su sacrificio y dedicación.