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Calendario de Santos

José Pignatelli, jesuita nacido en Zaragoza en 1737, vivió la expulsión de 1767 y la supresión de 1773. Desde 1797 trabajó por rehacer la Compañía en Italia: novicios en Colorno, provincial en Nápoles y en Roma. Murió en 1811, tres años antes de la restauración. Pío XII lo canonizó en 1954.

Santo español de la ilustre familia Pignatelli uno de cuyos vástagos fue elevado al mismísimo puesto de sucesor de Pedro en la persona del Pontífice Inocencio XII y cuyas raíces se hunden en la historia hasta rayar la leyenda.
Elogio del Martirologio Romano

José Pignatelli es el jesuita aragonés que vivió en el destierro la expulsión de su orden de España en 1767 y su supresión por el papa en 1773, y que dedicó los últimos años de su vida a rehacerla en Italia. Murió en Roma el 15 de noviembre de 1811, tres años antes de que Pío VII restaurase la Compañía de Jesús en todo el mundo. El Martirologio Romano lo recuerda el día de su muerte como el presbítero que «trabajó mucho» por reforzar la Compañía cuando estaba a punto de extinguirse; la Compañía celebra su memoria el 14 de noviembre.

Familia e infancia

Nació en Zaragoza el 27 de diciembre de 1737, séptimo de los ocho hijos de Antonio Pignatelli, de una familia napolitana emparentada con los duques de Monteleone, y de Francisca Moncayo Fernández de Heredia, marquesa de Mora, de la casa de los condes de Fuentes. De esa familia napolitana había salido el papa Inocencio XII. Su madre murió en enero de 1742, cuando él tenía cuatro años. Su padre lo llevó a Italia en 1744 y murió dos años después, y el niño quedó en Nápoles al cuidado de su hermana María Francisca, condesa de Acerra, a la que estuvo muy unido toda la vida.

En 1749 su hermano mayor Joaquín, conde de Fuentes, lo devolvió a Zaragoza con el pequeño, Nicolás. Los dos estudiaron internos en el colegio de los jesuitas, que normalmente solo admitía alumnos externos. Allí se hizo amigo de José Doz, que entró también en la Compañía y fue su compañero durante sesenta años.

Jesuita en Aragón

Entró en el noviciado de Tarragona en mayo de 1753, con quince años; Nicolás le siguió dos años después. Hizo los votos en 1755, estudió humanidades en Manresa y filosofía en Calatayud, y desde 1759 teología en Zaragoza. Antes del examen final enfermó y vomitó sangre; desde entonces su salud fue frágil. Lo ordenaron sacerdote en 1762 y celebró su primera misa el día que cumplía veinticinco años.

Su primer destino fue enseñar gramática a los niños del colegio de Zaragoza. Daba catecismo, predicaba en la plaza del mercado y visitaba hospitales y cárceles; llegaron a llamarle «el padre de los condenados». Algunos biógrafos dicen que entre sus alumnos estuvo Francisco de Goya: el Diccionario de la Real Academia de la Historia lo da como posible, y el historiador José Antonio Ferrer Benimeli lo tiene por una anécdota cuyas fechas no cuadran. En el motín de 1766 en Zaragoza, según Ferrer Benimeli, parece que él y Doz atendieron a los heridos y asistieron a los ocho ajusticiados.

La expulsión

Al amanecer del 3 de abril de 1767 los soldados rodearon el colegio de Zaragoza y se leyó a la comunidad la orden de expulsión de Carlos III. Al día siguiente los jesuitas salieron en carros hacia Tarragona. Allí el provincial, desbordado, hizo de Pignatelli su consejero y en la práctica su sustituto. Entre el 29 y el 30 de abril más de quinientos jesuitas de la provincia de Aragón embarcaron en Salou.

El viaje fue un largo rechazo. En Civitavecchia el papa no les dejó desembarcar, porque el rey de España los enviaba sin su consentimiento. Tras semanas de negociación los llevaron a Córcega, entonces genovesa y en guerra. Pasaron cuarenta y ocho días en el puerto de Bastia, desembarcaron en Ajaccio el 27 de julio y en agosto los mandaron a Bonifacio. Desde Bastia, el 8 de julio, Pignatelli contestó a su hermano el embajador en París, que le pedía con permiso del rey que dejase la Compañía: había entrado en ella catorce años antes y estaba «determinado a vivir y morir en ella».

En Bonifacio usó el crédito de su familia en favor de todos. Con el dinero y los víveres que mandó su hermana desde Nápoles compró ropa y comida, hizo traer bueyes de Cerdeña y libros de Italia, y organizó clases y certámenes para los estudiantes. Cuando Génova cedió Córcega a Francia en 1768, los jesuitas fueron expulsados también de allí. Tras otra espera en el puerto de Génova, los de Aragón llegaron a Ferrara, en los Estados Pontificios, en octubre de 1768. El legado pontificio era un primo suyo, Francesco Pignatelli.

En Ferrara, ante las presiones de la familia para que se secularizase, pidió los últimos votos. Hizo la profesión solemne el 2 de febrero de 1771 en la iglesia del Gesù de la ciudad.

La supresión

El 21 de julio de 1773 Clemente XIV suprimió la Compañía de Jesús con el breve Dominus ac Redemptor. Sus miembros quedaron como clérigos seculares. Pignatelli consoló a los de Ferrara diciéndoles que no tenían culpa de su desgracia, y eso le valió reproches de su hermano y de la corte. Por orden del embajador se instaló en Bolonia con Nicolás. El hermano menor no llevó bien la nueva vida: el Diccionario de la RAH cuenta que se dio al juego, acabó preso por deudas y José pagó lo que debía.

Fueron años de estudio y de vida social. Reunió una gran biblioteca, coleccionó pintura, pintaba él mismo y fue admitido como socio de honor en la Academia Clementina de Bolonia. El jesuita Juan Andrés lo describió como amante de las matemáticas, las letras, la música y la pintura. Fue director espiritual de su sobrina, la duquesa de Villahermosa, y de otras damas de la nobleza. Un cronista de los desterrados, Manuel Luengo, le reprochaba ese trato con los nobles, pero reconocía que conservaba «el corazón y espíritu de jesuita».

Hacia la restauración

La supresión no se aplicó en todas partes. Catalina II de Rusia no dejó publicar el breve, y en la Rusia Blanca los jesuitas siguieron existiendo, abrieron noviciado y eligieron un vicario general con la aprobación verbal de Pío VI. Pignatelli entendió que el camino era agregarse a esa Compañía superviviente y no inventar otra. El 6 de julio de 1797, en el colegio de San Roque de Parma, renovó su profesión en manos del viceprovincial que el vicario general de Rusia tenía en Italia. Tenía sesenta años.

El duque Fernando de Parma, convencido de que la supresión de la Compañía había abierto el paso a la Revolución, quiso que los jesuitas volvieran a sus fundaciones. Con el consentimiento solo oral de Pío VI, Pignatelli abrió el 6 de diciembre de 1799 un noviziado en Colorno, en un convento dominico abandonado. Era casi secreto: los novicios no llevaban sotana y no podían hacer los votos fuera de Rusia. Fue su maestro y rector, pero no dejaba que lo llamaran más que don José.

En 1801 Pío VII reconoció a la Compañía en Rusia con el breve Catholicae fidei. El 7 de mayo de 1803 el general Gabriel Gruber lo nombró desde San Petersburgo provincial de Italia. En 1804 el rey Fernando IV pidió jesuitas para Nápoles; el 30 de julio Pío VII extendió a ese reino lo concedido para Rusia, y el 15 de agosto los jesuitas tomaron posesión del Gesù Vecchio. Pignatelli volvió a vestir la sotana de la orden. Pronto se trabajó también en Sicilia.

La invasión francesa lo deshizo. José Bonaparte, rey de Nápoles, expulsó a la Compañía el 2 de julio de 1806, y Napoleón se quedó con la biblioteca que Pignatelli había reunido. Pío VII acogió a los desterrados en Roma. Pignatelli vivió primero en el Colegio Romano y después en la casa de San Pantaleón, junto a la iglesia de Nuestra Señora del Buen Consejo, cerca del Coliseo, desde donde siguió gobernando una provincia dispersa. En 1808 hizo llevar allí el archivo de la Compañía, lo que lo salvó en parte cuando los franceses ocuparon Roma. El papa fue deportado en 1809 y Pignatelli volvió a la vida discreta de «don José», dedicado a los pobres del barrio.

La muerte

En octubre de 1811 volvió a vomitar sangre. Se despidió de su comunidad, dejó como heredero a su amigo José Doz y, la tarde del 15 de noviembre, nombró provincial a Luigi Panizzoni. Murió poco después, con setenta y cuatro años. Por miedo a las tropas francesas lo enterraron sin solemnidad en Nuestra Señora del Buen Consejo. No vio la restauración: Pío VII volvió a Roma en mayo de 1814 y el 7 de agosto restauró la Compañía con la bula Sollicitudo omnium Ecclesiarum.

Culto y canonización

Su compañero Agustín Monzón escribió su primera biografía en 1826. El proceso informativo empezó en 1836 y Gregorio XVI introdujo la causa en 1842. Benedicto XV declaró sus virtudes heroicas en 1917, Pío XI lo beatificó en 1933 y Pío XII lo canonizó el 12 de junio de 1954. En 1900 sus restos fueron trasladados a la iglesia del Gesù de Roma.

Se le llama a menudo el restaurador de la Compañía. Miquel Batllori, citado por el Diccionario de la RAH, lo encontraba un título algo hiperbólico. Según ese mismo diccionario, lo que hizo Pignatelli fue mantener unidos a los desterrados, agregarlos a la Compañía que había sobrevivido en Rusia y dar a papas, obispos y viejos jesuitas la seguridad de que la orden que renacía en Italia era la misma de antes.

El Martirologio Romano lo recuerda el 15 de noviembre. La Compañía de Jesús celebra su memoria el 14.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Vida documentada

Vida bien documentada: cartas propias, diarios de compañeros de destierro, una biografía de su compañero Monzón de 1826 y un proceso de canonización abierto en 1836. El Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia y el estudio de Ferrer Benimeli la recorren con fechas.

Cronología

  1. 27 de diciembre de 1737 Nace en Zaragoza, hijo de Antonio Pignatelli y de Francisca Moncayo Fernández de Heredia, marquesa de Mora. Era el séptimo de ocho hermanos.3,4
  2. 12 de enero de 1742 Muere su madre. En 1744 el padre lo lleva a Italia; el padre muere en 1746 y lo cuida en Nápoles su hermana María Francisca, condesa de Acerra.4,3
  3. 1749 Su hermano mayor Joaquín, conde de Fuentes, lo devuelve a Zaragoza con Nicolás; estudian internos en el colegio de los jesuitas.4
  4. mayo de 1753 Entra en el noviciado de la Compañía en Tarragona, con quince años.3,4,5
  5. 1756-1763 Filosofía en Calatayud, humanidades en Manresa y teología en Zaragoza desde 1759.3,4
  6. 1762 Ordenado sacerdote. Primera misa el 27 de diciembre. Enseña gramática en el colegio de Zaragoza y atiende a presos y condenados a muerte.3,4
  7. 3 y 4 de abril de 1767 Los soldados rodean el colegio de Zaragoza al amanecer del 3 de abril y leen la orden de expulsión; los jesuitas salen el 4 hacia Tarragona.4
  8. 29-30 de abril de 1767 Embarque en Salou hacia Civitavecchia. El papa no deja desembarcar a los expulsados, que acaban en Córcega: Bastia, Ajaccio y Bonifacio.4,3
  9. 8 de julio de 1767 Desde Bastia contesta a su hermano el embajador, que le pedía dejar la Compañía, que vivirá y morirá en ella.4
  10. octubre de 1768 Cedida Córcega a Francia, los jesuitas de Aragón llegan a Ferrara, en los Estados Pontificios.4,3
  11. 2 de febrero de 1771 Profesión solemne en la iglesia del Gesù de Ferrara.4
  12. 21 de julio de 1773 Clemente XIV suprime la Compañía con el breve Dominus ac Redemptor. Pignatelli pasa a Bolonia.3,4
  13. 6 de julio de 1797 En el colegio de San Roque de Parma renueva su profesión y se agrega a la Compañía que había sobrevivido en Rusia.4,3
  14. 6 de diciembre de 1799 Abre en Colorno, en el antiguo convento dominico de Santo Stefano, un noviziado discreto con el consentimiento oral de Pío VI y el apoyo del duque Fernando de Parma.4,3
  15. 7 de mayo de 1803 El general Gabriel Gruber, desde San Petersburgo, lo nombra provincial de Italia.4
  16. 30 de julio de 1804 Pío VII extiende al reino de Nápoles el reconocimiento de la Compañía. El 15 de agosto los jesuitas toman posesión del Gesù Vecchio de Nápoles.3,4
  17. 2 de julio de 1806 José Bonaparte, rey de Nápoles, decreta la expulsión. Pignatelli se refugia con los suyos en Roma, en el Colegio Romano y después en la casa de San Pantaleón.4
  18. 1808 Por iniciativa suya el archivo de la Compañía pasa del Gesù a San Pantaleón, lo que lo salva en parte de la ocupación francesa de 1809.4
  19. 15 de noviembre de 1811 Muere en Roma, en San Pantaleón, tras nombrar provincial a Luigi Panizzoni. Es enterrado sin solemnidad en Nuestra Señora del Buen Consejo.4,3,1
  20. 7 de agosto de 1814 Pío VII restaura la Compañía en todo el mundo con la bula Sollicitudo omnium Ecclesiarum.3,4
  21. 1836-1954 Proceso informativo en 1836; causa introducida en 1842 bajo Gregorio XVI; virtudes heroicas en 1917 con Benedicto XV; beatificado por Pío XI en 1933; canonizado por Pío XII el 12 de junio de 1954.3,4

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano1,2 15 de noviembre Elogio: en Roma, presbítero de la Compañía de Jesús que trabajó mucho por reforzarla cuando estaba en peligro de extinción
Compañía de Jesús7,5 14 de noviembre Las iglesias jesuitas celebran su memoria ese día, según la reflexión de un jesuita para el 14 de noviembre de 2025

Culto y devoción

  • Su primer biógrafo fue su compañero Agustín Monzón, que escribió la vida en 1826 con noticias de primera mano.3,4
  • Enterrado en Nuestra Señora del Buen Consejo, en 1900 sus restos fueron llevados a la iglesia del Gesù de Roma.4,5
  • En el bicentenario de su muerte, el 15 de noviembre de 2011, el general Adolfo Nicolás escribió una carta a toda la Compañía sobre él.4

El nombre

  • José Pignatelli y Moncayo (español)
  • Giuseppe Maria Pignatelli (italiano)
  • Joseph Pignatelli (inglés)

Más información

Legado:
La Compañía de Jesús lo recuerda como el hombre que mantuvo unida a la orden dispersa y preparó su vuelta en Italia; sus restos están en la iglesia del Gesù de Roma.
Significado:
Enlaza la Compañía suprimida en 1773 con la restaurada en 1814: se agregó a los jesuitas que sobrevivieron en Rusia y abrió con ellos casas en Parma, Nápoles y Roma.
Papel:
presbítero y religioso jesuita, provincial

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Martirologio Romano, 15 de noviembre (edición española, en conoZe) Oficial
  2. Martirologio Romano, 14 de noviembre (edición española, en conoZe) Oficial
  3. Javier Burrieza Sánchez, «San José Pignatelli», Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia
  4. José Antonio Ferrer Benimeli, Giuseppe Pignatelli SJ (1737-1811). Il volto umano di un santo, con la carta del P. General Adolfo Nicolás (gesuiti.it)
  5. Joseph Pignatelli, Wikipedia en inglés
  6. St Joseph Pignatelli, Jesuits in Singapore Oficial
  7. William Manaker SJ, reflexión ignaciana del 14 de noviembre de 2025 (Magis Center)