Saltar al contenido
Calendario de Santos

Abad del monasterio de San Salvador de Leyre, en Navarra, del que consta un solo documento, de 928. Es famoso por una leyenda medieval: absorto en el canto de un pájaro, pasaron trescientos años sin que se diera cuenta. Sus reliquias volvieron a Leyre en 1979.

el monasterio de San Salvador de Leyre, en Navarra, memoria de san Virila, abad (s. X).
Elogio del Martirologio Romano

San Virila fue abad del monasterio de San Salvador de Leyre, en Navarra, en el siglo X. De su vida real se sabe muy poco; de su leyenda, en cambio, se ha escrito mucho, y es ella la que lo ha hecho famoso fuera de Navarra.

Lo que dicen los documentos

La única noticia contemporánea es un documento del año 928 en el que «domnum Abbatem Verilam», el abad Virila, firma como testigo en un pleito por términos. Basta para saber que en esa fecha gobernaba Leyre. No se conocen con seguridad ni su origen ni la fecha de su muerte.

En el siglo XI ya se le veneraba: diplomas de 1011, 1037 y de la segunda mitad del siglo lo mencionan junto a las reliquias de las santas Nunilo y Alodia, que se custodiaban en el monasterio.

La leyenda del pájaro

La tradición cuenta que Virila no lograba entender cómo podría el alma gozar de la eternidad sin cansarse. Un día, paseando por el bosque cercano al monasterio, se detuvo junto a una fuente a escuchar el canto de un pájaro, que suele identificarse con un ruiseñor, y quedó absorto. Al volver, el monasterio era otro y nadie lo conocía: habían pasado trescientos años. En los archivos encontraron noticia de un abad Virila desaparecido siglos atrás.

Es un relato de los que circulaban por la Europa medieval: el mismo motivo aparece en Alfonso X el Sabio y en Santiago de la Vorágine, y en Galicia se cuenta de san Ero de Armenteira. No debe leerse como biografía. La fuente de San Virila, a corta distancia del monasterio, conserva hoy el recuerdo de la leyenda.

Reliquias y fiesta

Su arqueta de reliquias salió de Leyre en el siglo XIX: en 1820 se llevó a Tiermas, en 1825 volvió en parte y acabó en la catedral de Pamplona, de donde regresó a Leyre en 1979.

El Martirologio Romano lo recuerda el 3 de octubre. Su fiesta tradicional era el 1 de octubre; en la archidiócesis de Pamplona y Tudela se celebra el 3 como memoria libre.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Existencia atestiguada

Su abadiato en Leyre consta en un documento de 928 (f1, f2) y su culto en diplomas del siglo XI (f1); de su vida no se sabe nada más. La leyenda del pájaro es un motivo literario medieval que circulaba por toda Europa y no es dato biográfico (f1).

Cronología

  1. 928 Aparece como abad («domnum Abbatem Verilam») entre los testigos de un pleito por términos.1,2
  2. siglo XI Diplomas de 1011, 1037 y de 1064-1085 lo citan como venerado en Leyre junto a las reliquias de las santas Nunilo y Alodia.1
  3. 1820-1825 Su arqueta de reliquias se lleva a Tiermas en 1820 y en parte vuelve en 1825.1
  4. 1979 Las reliquias, que se custodiaban en la catedral de Pamplona, vuelven a Leyre.1

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano1 3 de octubre Elogio
Archidiócesis de Pamplona y Tudela3 3 de octubre Memoria libre
Fecha antigua1,3 1 de octubre Fiesta tradicional, anterior al Concilio Vaticano II

Culto y devoción

  • Venerado en Leyre al menos desde el siglo XI, junto a las reliquias de las santas Nunilo y Alodia.1
  • La fuente de San Virila, cerca del monasterio, se asocia a su leyenda y es hoy un paraje de paseo.2

Más información

Legado:
Su arqueta de reliquias está de nuevo en Leyre desde 1979, y la fuente de San Virila, cerca del monasterio, recuerda su leyenda.
Papel:
monje benedictino y abad

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. San Virila di Leyre (Giampietro Cattini), Santi, beati e testimoni
  2. Wikipedia (español), «San Virila»
  3. Joachim Schäfer, «Virila von Leyre», Ökumenisches Heiligenlexikon