San Hesiquio
Monje de Mayuma, en Palestina, discípulo y compañero de san Hilarión (siglo IV)
Monje de Mayuma, junto a Gaza, y el discípulo más querido de san Hilarión. Lo conocemos solo por la Vida de Hilarión que escribió san Jerónimo: lo buscó durante tres años, lo acompañó en sus últimos viajes y, a su muerte en Chipre, se llevó su cuerpo a Palestina.
Mayuma, en Palestina, conmemoración de san Hesiquio, monje, discípulo de [san Hilarión] y compañero suyo de peregrinación (s. IV).
San Hesiquio fue un monje de Mayuma, el puerto de Gaza, en Palestina, y el discípulo más cercano de san Hilarión, el iniciador de la vida eremítica en aquella región. Todo lo que sabemos de él lo cuenta san Jerónimo en su Vida de san Hilarión, escrita a finales del siglo IV.
El discípulo predilecto
Jerónimo lo presenta como el monje «especialmente querido» de Hilarión, a quien el anciano confiaba sus preocupaciones por la comunidad, y como un discípulo que le profesaba un afecto y una veneración extraordinarios.
Cuando Hilarión, agobiado por la fama, dejó Palestina y anduvo por Egipto y Libia hasta llegar a Sicilia, Hesiquio no iba con él. Durante tres años lo buscó por costas y desiertos, hasta que un mercader judío le habló de un profeta cristiano que vivía en Sicilia. Cruzó el mar, lo encontró cerca de Paquino y se echó a sus pies llorando. Desde allí lo acompañó a Epidauro, en Dalmacia, y después a Chipre.
Los últimos años de Hilarión
En Chipre, Hilarión quería volver a huir, esta vez a Egipto. Hesiquio, que acababa de regresar de un viaje a Palestina para saludar a los hermanos, le encontró en el interior de la isla un lugar alto y apartado, a unas doce millas del mar, entre montañas. Allí vivió el anciano sus cinco últimos años, con las visitas frecuentes de su discípulo.
Hilarión murió a los ochenta años, mientras Hesiquio estaba fuera. En una breve carta a modo de testamento le dejaba todo lo que tenía: un libro de los evangelios, su túnica de saco, la capucha y el manto.
El traslado del cuerpo
Los habitantes de Chipre guardaban el sepulcro con celo. Hesiquio, al saber la noticia, fue a la isla, fingió que quería vivir en el mismo huerto y, al cabo de unos diez meses, se llevó a escondidas el cuerpo de su maestro a Mayuma. Allí, en procesión, los monjes y una multitud de vecinos lo sepultaron en el antiguo monasterio.
Fiesta
No se sabe cuándo ni dónde murió Hesiquio: el 3 de octubre es la fecha en que lo recuerda el Martirologio Romano, como monje de Mayuma, discípulo de Hilarión y compañero suyo de peregrinación.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Existencia atestiguada
Todo lo que se sabe de él procede de la Vida de san Hilarión de san Jerónimo, escrita a finales del siglo IV (f1, f2). No se conocen ni la fecha ni el lugar exacto de su muerte; el 3 de octubre es una fecha litúrgica (f2).
Cronología
- segunda mitad del siglo IV Tras la marcha de Hilarión de Palestina, lo busca durante tres años por costas y desiertos hasta encontrarlo en Paquino, en Sicilia, y lo acompaña después a Epidauro, en Dalmacia.1
- segunda mitad del siglo IV En Chipre encuentra para Hilarión un lugar retirado en la montaña, a doce millas del mar, y lo visita con frecuencia durante sus cinco últimos años.1
- hacia 371 Muere Hilarión, a los ochenta años, estando Hesiquio ausente; en su breve testamento le deja sus únicos bienes: un evangeliario, la túnica de saco, la capucha y el manto.1,2
- unos diez meses después Hesiquio se instala en el huerto de Hilarión para no levantar sospechas, sustrae su cuerpo y lo lleva a Mayuma.1
En los calendarios
Más información
- Legado:
- Gracias a él los restos de san Hilarión volvieron a su antiguo monasterio de Mayuma, en Palestina.
- Papel:
- monje
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.