San Bruno de Colonia, celebrado cada 6 de octubre, es reconocido por fundar la Orden de los Cartujos. Nacido en Colonia, Alemania, en el siglo XI, Bruno se destacó como un brillante maestro de ciencias eclesiásticas en la Galia. Sin embargo, su deseo de una vida solitaria y contemplativa lo llevó a establecerse en el valle de Chartreuse, en los Alpes franceses, donde inició la comunidad cartuja. Esta orden monástica combina la vida solitaria de los eremitas con la vida comunitaria de los cenobitas, ofreciendo un modelo único de espiritualidad.
Llamado por el papa Urbano II a Roma, Bruno colaboró en las reformas eclesiásticas, pero pasó sus últimos años en el retiro de La Torre, Calabria, donde continuó su vida eremítica. Su legado perdura en la influencia espiritual y monástica de la Orden Cartuja.