San Bruno de Colonia
Maestro en Reims, fundador de la Cartuja y eremita en Calabria (hacia 1030-1101)
Nacido en Colonia hacia 1030, dirigió más de veinte años la escuela catedral de Reims. En 1084 se retiró con seis compañeros al macizo de la Chartreuse, cerca de Grenoble, origen de los cartujos. Llamado a Roma por Urbano II, acabó sus días como eremita en Calabria en 1101.
San Bruno, presbítero, que, oriundo de Colonia, en Lotaringia, enseñó ciencias eclesiásticas en la Galia, pero deseando llevar vida solitaria, con algunos discípulos se instaló en el apartado valle de Cartuja, en los Alpes, dando origen a una Orden que conjuga la soledad de los eremitas con la vida común de los cenobitas. Llamado por el papa Urbano II a Roma, para que le ayudase en las necesidades de la Iglesia, pasó los últimos años de su vida como eremita en el cenobio de La Torre, en Calabria.
Bruno de Colonia fue uno de los maestros más reputados de su tiempo y acabó dejándolo todo por la soledad. En 1084, con seis compañeros, se retiró a las montañas de la Chartreuse, cerca de Grenoble, y de aquella pequeña comunidad de eremitas nació la Orden de los Cartujos. La propia Orden lo llama su «Padre fundador», «iniciador e inspirador de la vocación cartujana».
Colonia y Reims
Nació en Colonia hacia 1030. Una tradición antigua lo hace miembro de la familia Hartenfaust, pero no está documentada. Muy joven fue canónigo de la iglesia de San Cuniberto, en su ciudad, y se trasladó a Reims para estudiar en su escuela catedral, una de las más prestigiosas de Occidente.
En 1056 pasó a dirigir esa escuela, y la gobernó más de veinte años. Entre quienes se movieron en torno a su enseñanza estuvieron Eudes de Châtillon, el futuro papa Urbano II, y Hugo, más tarde obispo de Grenoble. En 1075 fue nombrado además canciller de la Iglesia de Reims.
El conflicto con Manasés
En 1069 se hizo con el arzobispado de Reims Manasés de Gournay, a quien sus adversarios acusaban de simonía. Bruno fue uno de los canónigos que se le enfrentaron: en 1077 lo denunció ante el legado papal Hugo de Die en el concilio de Autun, y Manasés respondió confiscando los bienes de sus acusadores. El pleito duró años, hasta que en diciembre de 1080 Gregorio VII depuso al arzobispo.
Bruno era uno de los candidatos con más posibilidades para sucederle. Pero, según cuenta él mismo en una carta a su amigo Raúl, preboste de Reims, años antes había hecho con otros compañeros el propósito de dejar el mundo, y decidió cumplirlo. La tradición posterior atribuyó su conversión a una aparición del maestro parisino Raimundo Diocrès, que habría proclamado su propia condenación durante su funeral; es una leyenda que los testimonios antiguos no recogen.
La Chartreuse
Tras una breve estancia en Sèche-Fontaine, junto a la comunidad de san Roberto de Molesmes, en junio de 1084 se presentó con seis compañeros ante el joven obispo de Grenoble, san Hugo. Eran el maestro Landuino, que luego le sucedería como prior; dos canónigos de San Rufo, Esteban de Bourg y Esteban de Die; Hugo, llamado el capellán por ser el único sacerdote del grupo, y dos laicos, Andrés y Guerín. Hugo los acogió y los llevó al desierto de la Chartreuse, donde levantaron un eremitorio. La tradición cartujana cuenta que el obispo había visto en sueños siete estrellas que le mostraban el camino, una por cada uno de ellos.
Bruno gobernó la comunidad seis años. No escribió una regla: las costumbres de la Cartuja las puso por escrito su quinto prior, Guigo, en 1127. Lo nuevo era la combinación de soledad y vida común: cada monje vivía en su celda y la comunidad se reunía en la iglesia para parte del oficio. De esa vida dejó Bruno un testimonio propio: «Cuánta utilidad y gozo divino traen consigo la soledad y el silencio del desierto a quien los ama, solo lo conocen quienes lo han experimentado».
Roma y Calabria
En 1090 su antiguo alumno, ya papa Urbano II, lo llamó a Roma para que le ayudase con sus consejos. Bruno obedeció, y su marcha dispersó por un tiempo a la comunidad, que él mismo convenció para que volviera a la Chartreuse. La vida de la curia no era para él: rechazó el arzobispado de Reggio, para el que el papa lo quería, y obtuvo permiso para retirarse a Calabria.
Allí, con el apoyo del conde Rogerio, príncipe normando de Calabria y Sicilia, fundó en los años noventa el eremitorio de Santa María de La Torre, junto a la actual Serra San Bruno, y a poca distancia el monasterio de San Esteban. En su carta a Raúl describe su nueva vida: vive «en un desierto situado en Calabria y bastante alejado de todo poblado», con hermanos «algunos de los cuales están llenos de ciencia». Landuino viajó desde la Chartreuse a visitarlo, y Bruno le entregó una carta para los monjes de Francia; Landuino murió en el viaje de vuelta, pero la carta llegó.
Muerte
Sintiendo cercano el final, reunió a sus hermanos, repasó ante ellos su vida y les expuso su fe en la Trinidad. Murió el domingo 6 de octubre de 1101 en Santa María de La Torre. Los monjes enviaron por toda Europa una carta encíclica para anunciar su muerte y pedir oraciones; el converso que la llevó por Francia, Italia e Inglaterra recogió 178 elogios fúnebres, la mayoría en verso, prueba de la fama que tenía entre sus contemporáneos. Su epitafio lo retrata así: «Tenía siempre el rostro alegre, y la palabra comedida».
Escritos
De Bruno se conservan con seguridad dos cartas escritas en Calabria, una a Raúl y otra a los monjes de la Chartreuse, además de una profesión de fe y un breve poema. Se le atribuyen también comentarios a los Salmos y a las cartas de san Pablo, pero su autoría se discute. Benedicto XVI vio en una frase de la carta a Raúl el núcleo de la espiritualidad cartujana: fugitiva relinquere et aeterna captare, abandonar lo pasajero para aferrar lo eterno.
Culto
Los cartujos, fieles a su vida escondida, tardaron siglos en pedir su canonización. En 1514, a propuesta del capítulo general, León X autorizó el 19 de julio su fiesta litúrgica, lo que la tradición cartujana considera una canonización equipolente. Por entonces se localizaron sus restos en Calabria; el cráneo se conserva en un busto relicario de plata en la Cartuja de Serra San Bruno. En 1623 Gregorio XV extendió su fiesta a toda la Iglesia.
Juan Pablo II visitó Serra San Bruno el 5 de octubre de 1984, en el noveno centenario de la fundación, y Benedicto XVI celebró allí las vísperas el 9 de octubre de 2011. Se le representa con el hábito blanco de cartujo y, a menudo, con una calavera, un libro, una cruz o las siete estrellas del sueño de san Hugo.
De los primeros siglos de la Orden es san Artaldo, cartujo y fundador de la Cartuja de Arvières, que comparte con él el 6 de octubre.
Fiesta
Su memoria es el 6 de octubre, día de su muerte, fecha en la que lo recuerda el Martirologio Romano.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Vida documentada
Se conservan dos cartas suyas, su profesión de fe, la carta encíclica de los monjes de Calabria que anunció su muerte y 178 elogios fúnebres de contemporáneos. Las anécdotas posteriores, como la del maestro parisino Raimundo Diocrès, son leyenda.
Cronología
- hacia 1030 Nace en Colonia.1,2,3
- 1056 Pasa a dirigir la escuela catedral de Reims, cargo que ocupa más de veinte años.1,2
- 1069 Manasés de Gournay se hace con el arzobispado de Reims; empieza un largo enfrentamiento con Bruno y otros canónigos.1,2
- 1075 Canciller de la Iglesia de Reims.3
- 1077 Denuncia a Manasés ante el legado papal Hugo de Die en el concilio de Autun.3
- diciembre de 1080 Gregorio VII depone a Manasés.1,2
- junio de 1084 Con seis compañeros se presenta a san Hugo, obispo de Grenoble, que los instala en el desierto de la Chartreuse.1,2,3
- 1090 Urbano II, antiguo alumno suyo en Reims, lo llama a Roma como consejero.1,2,3
- década de 1090 Rechaza el arzobispado de Reggio y se retira a La Torre, en Calabria, con la protección del conde Rogerio.1,2
- 6 de octubre de 1101 Muere en el eremitorio de Santa María de La Torre.1,2,6
- 19 de julio de 1514 León X autoriza su fiesta litúrgica para los cartujos.1,2
- 17 de febrero de 1623 Gregorio XV extiende su fiesta a la Iglesia universal.3,7
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano2 | 6 de octubre | Elogio en el día de su muerte |
Culto y devoción
- A su muerte, un hermano converso llevó la carta encíclica de los monjes de Calabria por Francia, Italia e Inglaterra y recogió 178 elogios fúnebres, la mayoría en verso.1,3
- Sus reliquias se localizaron a comienzos del siglo XVI; el cráneo se conserva en un busto relicario de plata en la Cartuja de Serra San Bruno, en cuya iglesia se guardan otras reliquias.2,7
- Juan Pablo II visitó Serra San Bruno el 5 de octubre de 1984, víspera de su fiesta, y Benedicto XVI celebró allí las vísperas el 9 de octubre de 2011.4,5
- La Orden de los Cartujos, con una rama masculina y otra femenina, cuenta hoy con veintiuna casas.8
El nombre
Del germánico, alusivo al color moreno u oscuro.2,7
- Brunone (italiano)
- Bruno (alemán, francés e inglés)
- Bruno el Cartujo
Más información
- Legado:
- La Orden de los Cartujos sigue viviendo la forma de vida que él inició, mezcla de soledad eremítica y vida común; hoy cuenta con veintiuna casas.
- Significado:
- Es una de las figuras principales del renacer de la vida eremítica en el Occidente del siglo XI.
- Papel:
- presbítero, eremita y fundador de la Orden de los Cartujos
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.
- San Bruno, Los monjes cartujos (Orden de la Cartuja) Oficial
- San Bruno (Brunone), Santi, beati e testimoni
- St. Bruno (A. Mougel), The Catholic Encyclopedia, 1908
- Homilía de Benedicto XVI en las Vísperas en la Cartuja de Serra San Bruno, 9 de octubre de 2011 Oficial
- Discurso de Juan Pablo II a la población de Serra San Bruno, 5 de octubre de 1984 Oficial
- Mensaje de Juan Pablo II en el IX centenario de la muerte de san Bruno, 2001 Oficial
- Bruno di Colonia, Wikipedia en italiano
- Presentación rápida, La Orden de los Cartujos Oficial