San Etbino de Bretaña
Monje bretón y ermitaño del siglo VI
Monje bretón del siglo VI que, según el Martirologio, llevó vida solitaria. Casi todo lo que se cuenta de él procede de una Vida escrita en los siglos X u XI: discípulo de san Sansón de Dol, monje junto a san Winwaleo y, tras la destrucción de su monasterio por los francos, ermitaño en Irlanda.
Bretaña Menor, san Etbino, monje, que llevó vida solitaria (s. VI).
Etbino fue un monje bretón del siglo VI. El Martirologio Romano lo recuerda el 19 de octubre como monje que llevó vida solitaria en la Bretaña Menor, es decir, la península francesa de Bretaña. De él se sabe muy poco: todo lo que se cuenta procede de una sola Vida, anónima, escrita cuatro o cinco siglos después.
Lo que cuenta su Vida
Según esa Vida, Etbino era de noble familia bretona. Al morir su padre, su madre lo confió a san Sansón, obispo de Dol, pero el joven pasó pronto al monasterio de Tauracus, que gobernaba un tal Similiano. Allí convivió con san Winwaleo, y la Vida cuenta que ambos acogieron a un leproso que resultó ser una aparición de Cristo.
Cuando los francos arrasaron el monasterio, Etbino cruzó a Irlanda. Allí obró un milagro ante el sepulcro de santa Brígida y pasó el resto de su vida como ermitaño en un bosque que la Vida llama Nectensis. Las obras de referencia dicen que murió con 83 años, pero no coinciden en la fecha.
Cuánto hay de historia
La Vida se escribió en los siglos X u XI y sigue de cerca la de san Winwaleo, fundador de Landévennec. Los estudiosos creen que su relación con Winwaleo es una aportación de los monjes de esa abadía, que hacia 914 huyeron de los normandos a Montreuil-sur-Mer; quizá fue allí, donde Etbino pudo tener ya cierta devoción local, donde se escribió la Vida, que luego llegó a Landévennec. En un manuscrito de Quimper aparece además con otro nombre, Idiunet, el mismo que una carta de Landévennec da a un hermano de Winwaleo.
Culto
La Vida se copió en leyendarios de Flandes, adonde su culto llegó a través de la abadía del Blandijnberg, en Gante, y en el siglo XIV Juan de Tynemouth la resumió, con el nombre de Egbinus, en su colección de santos de las islas británicas. La tradición sitúa sus restos en la iglesia de Saint-Pierre de Port-Mort, cerca de Évreux, y se le invocaba por una buena cosecha de manzanas.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Tradición legendaria
Solo se conoce por una Vida anónima de los siglos X u XI, calcada en buena parte de la de san Winwaleo y quizá escrita en Montreuil-sur-Mer y llevada después a Landévennec, donde antes no se le conocía; su vínculo con Winwaloe parece obra de los monjes de Landévennec.
Cronología
- siglo VI Nace en Bretaña de familia noble, según su Vida. A la muerte de su padre, su madre lo confía a san Sansón, obispo de Dol.1,3
- siglo VI Entra en el monasterio de Tauracus, gobernado por Similiano, donde convive con Winwaleo.1
- siglo VI Los francos destruyen el monasterio y Etbino pasa a Irlanda, donde vive como ermitaño en el bosque llamado Nectensis.1,2,3
- siglos X-XI Se escribe su Vida (BHL 2621), modelada sobre la de san Winwaleo.1
- siglo XIV Juan de Tynemouth incluye un resumen de su Vida, con el nombre de Egbinus, en su colección de santos de las islas británicas.4
En los calendarios
Culto y devoción
- Su Vida se copió en leyendarios de las abadías de Anchin y Marchiennes (hoy en Douai), en el Legendarium Flandrense y en manuscritos de Quimper, París y Bruselas; su culto llegó a Flandes por la abadía del Blandijnberg, en Gante.1
- La tradición dice que sus restos reposan en la iglesia de Saint-Pierre de Port-Mort, cerca de Évreux.3
- Se le invocaba por una buena cosecha de manzanas y se le ofrecía sidra.2
El nombre
- Ethbinus, Etbinus, Egbinus (latín)
- Idiunet o Idunet (manuscrito de Quimper)
- Ethbin, Yben (francés)
Más información
- Legado:
- Su Vida, copiada en leyendarios de Bretaña, Flandes e Inglaterra, mantuvo su recuerdo ligado al de san Winwaleo y la abadía de Landévennec.
- Papel:
- monje y ermitaño
Fuentes
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