San Benigno de Dijon, un destacado presbítero y mártir del cristianismo, es recordado por su entrega y devoción en la Galia Lugdunense. Su festividad se celebra el 1 de noviembre, un día para honrar su sacrificio y compromiso con la fe cristiana.
San Benigno es una figura central entre los santos de nombre Benigno, que también incluyen a San Benigno de Milán y San Benigno de Todi. La devoción hacia él se mantiene viva en diversas comunidades cristianas.