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Calendario de Santos

Benigno es el mártir que se venera en Dijón el 1 de noviembre. En el siglo VI ya había culto junto a un sarcófago, y Gregorio de Tours cuenta cómo el obispo de Langres lo reconoció. La pasión que lo hace enviado por Policarpo es muy posterior y no encaja en las fechas.

Dijón, en la Galia Lugdunense, san Benigno, venerado como presbítero y mártir (s. inc.).
Elogio del Martirologio Romano

El Martirologio Romano recuerda el 1 de noviembre, en Dijón, en la Galia Lugdunense, a Benigno, y elige las palabras con cuidado: venerado como presbítero y mártir, siglo no indicado. No dice que se conozca su vida. Lo que hay de antiguo es el culto. La pasión que le pone nombre, viaje y martirio es un relato posterior, y sus fechas no encajan.

El culto

Gregorio de Tours, en la Gloria de los mártires, afirma que Benigno consumó el martirio en Dijón y que lo enterraron en un sarcófago enorme. Por el tamaño, la gente de su tiempo, y en especial el obispo Gregorio de Langres, creía que allí yacía un pagano. Los rústicos cumplían votos junto a la tumba y obtenían enseguida lo que pedían. El obispo no se lo creía y les prohibía adorar en aquel sitio. Al fin el mártir se le apareció y le pidió que le preparara pronto un techo. Gregorio de Langres fue a la tumba, pidió perdón por no haberla conocido y rehizo la cripta, que estaba en ruinas. El sarcófago había quedado fuera. Era tan grande que tres yuntas de bueyes no podían moverlo. Con cirios y salmos, el obispo lo tomó por la cabecera y dos presbíteros por los pies, y lo entraron en la cripta. Unos años después, unos viajeros que iban a Italia le trajeron una historia de la pasión. Mandó levantar una basílica grande sobre la cripta.

Ese obispo gobernó Langres entre 506 o 507 y 539 o 540. Era el bisabuelo de Gregorio de Tours, y Dijón era su ciudad. Oxford lee el capítulo como el nacimiento del patrón de Dijón: unas prácticas dudosas junto a un sarcófago tenido por pagano quedan identificadas, por una visión, con un mártir cristiano; el obispo engrandece el santuario, aparece un texto de la pasión, se cuentan milagros y se construye una iglesia grande. El sarcófago, y la iglesia que se le puso encima, estaban en un cementerio extramuros, al oeste de la muralla de la Dijón romana, donde siguen la iglesia medieval y la actual.

Johann Peter Kirsch, en la Enciclopedia Católica, dice que a comienzos del siglo VI en Dijón no se sabía nada de la persona ni de la vida de Benigno, y que su nombre figura el 1 de noviembre en el martirologio llamado de san Jerónimo. También da por hecho histórico el martirio en una persecución del siglo III. El elogio vigente no llega tan lejos: no pone siglo. Louis Duchesne, citado por la misma enciclopedia, demostró que las Actas pertenecen a un grupo de leyendas de comienzos del siglo VI, escritas para contar los orígenes cristianos de Besanzón, Autun, Langres y Valence. Son, dice Kirsch, falsificaciones de una misma mano y no tienen valor histórico. Duchesne añade que de algunos mártires unidos a esas leyendas se duda incluso de que existieran.

La fiesta ya era el 1 de noviembre en el relato de Gregorio. Cuando la peste inguinal se acercaba a Clermont, en 543, un hombre dice a la madre de Gregorio que al día siguiente, en las calendas de noviembre, se celebrará la pasión de Benigno.

La pasión tardía

Gregorio cuenta que la historia escrita de la pasión llegó a Dijón desde Italia, unos años después de rehacerse la cripta. Kirsch resume lo que ese texto afirma: san Policarpo, obispo de Esmirna, había enviado a Benigno como misionero a Dijón; allí fue presbítero y murió mártir. La muerte se sitúa en la persecución de Aureliano, entre 270 y 275. Quien lo escribió no advirtió que las dos cosas no caben en una vida. Policarpo murió hacia 155. Aureliano reinó más de un siglo después.

La Wikipedia inglesa detalla el argumento de esa pasión, y las objeciones que ya hizo Alban Butler. Benigno sería natural de Esmirna. Policarpo, tras una visión de Ireneo ya muerto, lo habría enviado a las Galias con dos presbíteros y un diácono. Naufraga en Córcega, llega a Marsella, remonta el Ródano y el Saona, y en Autun convierte a Sinforiano, hijo del noble Fausto. Sigue predicando, hace milagros y es denunciado a Aureliano. Lo prenden en Épagny, cerca de Dijón. Se niega a sacrificar. Lo torturan, lo matan con una barra de hierro y le traspasan el corazón. Lo entierran en una tumba dispuesta para parecer un monumento pagano. Butler anota que el Ireneo histórico sobrevivió a Policarpo unos cincuenta años, y que Aureliano sí estuvo en la Galia, pero cerca de un siglo después de la muerte de Policarpo. Gregorio, por su parte, sitúa el martirio en el propio castrum de Dijón, no en Épagny. La piedra de los pies fijados con plomo ya forma parte del culto que él conoce, antes o al margen del texto llegado de Italia.

La iglesia

La Wikipedia sigue el santuario después de Gregorio. Junto a la tumba creció la abadía de San Benigno, que se unió a Cluny. A comienzos del siglo XI el abad san Guillermo, muerto en 1031, levantó una iglesia mayor. La basílica románica que sustituyó a la de Gregorio de Langres se hundió en 1272. La reemplazó la catedral actual, dedicada a Benigno. El sarcófago que se tiene por suyo sigue en la cripta: superó el terremoto de 1280 y la Revolución. La misma página lo da por patrón de Dijón, y dice que en el sello de la abadía aparece con un perro y una llave. Ese detalle del sello sale de un repertorio de emblemas que aquí no se ha abierto.

El nombre latino es Benignus. En francés es Bénigne. No es san Benigno de Todi, a quien este santoral señala el 13 de febrero, ni san Benigno de Milán.

Milagros

Todo lo que sigue lo cuenta Gregorio de Tours como ocurrido en el santuario, no como hechos de una biografía.

Antes de que el obispo aceptara el culto, un niño intentó apagar y llevarse un cirio dejado junto a la tumba. Una serpiente enorme se enroscó en el cirio y se lo impidió tres veces. Gregorio de Langres, cuando se lo contaron, no lo creyó.

Durante la obra de la basílica, los constructores vieron salir de una iglesia vecina a una anciana vestida de negro, con el pelo blanco y el rostro hermoso. Les dijo que acabaran el trabajo, porque san Benigno iba delante de ellos aunque no pudieran verlo. Entró de nuevo en su iglesia y no volvió a aparecer. Los de entonces creyeron que era Pascasia, una religiosa enterrada allí.

En la piedra donde, según se decía, los pies del mártir habían quedado fijados con plomo derretido, la gente vertía vino o sidra. Con ese líquido se untaban los ojos inflamados y las heridas, y sanaban. Gregorio dice haberlo probado: tenía los ojos muy malos, se untó con aquel ungüento y el dolor se le fue al momento.

La tercera escena es la de su madre, en Clermont, durante la peste de 543. Soñó que el vino de la casa se había vuelto sangre. Un hombre le dijo que velara toda la noche y oyera la misa de Benigno, cuya pasión caía al día siguiente. Lo hizo. Las casas vecinas quedaron marcadas. La suya, no. Oxford anota que en otros pasajes Gregorio dice que el obispo Galo impidió que la peste entrara en Clermont, y que el sueño de la madre solo tiene sentido si hubo algún brote en la ciudad.

Investigación

Lo que dicen las fuentes

Existencia atestiguada

Gregorio de Tours, a finales del siglo VI, describe un culto ya formado en Dijón y da el 1 de noviembre como día de la pasión. El Martirologio vigente solo dice que se le venera como presbítero y mártir, sin siglo. La pasión que lo hace enviado por Policarpo y muerto bajo Aureliano es tardía y las dos fechas no caben en una vida.

Cronología

  1. 506/507-539/540 Gregorio de Langres, obispo de Langres y bisabuelo de Gregorio de Tours, tiene por pagano el gran sarcófago de Dijón donde los rústicos cumplen votos. Una visión le dice que es el mártir Benigno. Rehace la cripta, traslada el sarcófago y, unos años después, recibe de viajeros que iban a Italia una historia de la pasión. Manda construir una basílica sobre la cripta.2,4
  2. 543 Según Gregorio de Tours, su madre libra la casa de Clermont de la peste inguinal por haber velado la pasión de Benigno, que se celebraba al día siguiente, en las calendas de noviembre.3
  3. 580/594 Gregorio de Tours escribe la Gloria de los mártires. Afirma que Benigno consumó el martirio en Dijón y cuenta el culto, la piedra de los pies fijados con plomo y los milagros.2,3
  4. comienzos del siglo VI Kirsch, en la Enciclopedia Católica, sitúa en estos años la aparición de las Actas. Duchesne, citado por él, las tiene por falsificaciones del mismo autor que las leyendas de Besanzón, Autun, Langres y Valence, escritas para dar un origen antiguo al cristianismo de la región.4
  5. comienzos del siglo XI La Wikipedia dice que la abadía, ya cluniacense, levantó una iglesia mayor bajo el abad Guillermo de Volpiano, muerto en 1031. La basílica románica se hundió en 1272 y la sustituyó la catedral actual. El sepulcro que se enseña en la cripta superó el terremoto de 1280 y la Revolución.5

En los calendarios

Calendario Fecha Rango
Martirologio Romano1 1 de noviembre Memoria en Dijón; venerado como presbítero y mártir, sin siglo
Martirologio jeronimiano4 1 de noviembre El nombre figura en esta fecha, según la Enciclopedia Católica, que remite a la edición Rossi-Duchesne
Culto que describe Gregorio de Tours3 1 de noviembre La pasión se celebraba en las calendas de noviembre; el relato está ambientado en la peste de 543

Culto y devoción

  • El sarcófago y la iglesia estaban en un cementerio extramuros, al oeste de la muralla de la Dijón antigua, donde están la iglesia medieval y la actual. Oxford resume así el nacimiento del patrón de la ciudad: unas prácticas dudosas junto a un sepulcro tenido por pagano quedan identificadas, por una visión, con un mártir cristiano.2
  • Kirsch dice que a comienzos del siglo VI en Dijón no se conocía detalle alguno de la persona ni de la vida. El pueblo veneraba la tumba. El obispo creía que era de un pagano hasta la visión.4
  • La Wikipedia lo da por patrón de Dijón. La abadía de San Benigno se unió a Cluny. A comienzos del siglo XI el abad Guillermo de Volpiano construyó una iglesia mayor. La románica se hundió en 1272. La catedral actual conserva en la cripta el sarcófago que se tiene por suyo, salido indemne del terremoto de 1280 y de la Revolución.5
  • Gregorio conoce ya una piedra en la que, según se contaba, los pies del mártir habían quedado fijados con plomo derretido. Sobre ella se vertía vino o sidra, y el líquido se usaba para untar los ojos y las heridas.3

El nombre

  • Benignus (latín)
  • Bénigne (francés)

Más información

Legado:
La catedral de San Benigno de Dijón está sobre el cementerio donde Gregorio sitúa el sarcófago. En la cripta se enseña el que se tiene por su sepulcro.
Significado:
El culto de Dijón está contado por Gregorio de Tours desde un sepulcro que el obispo tenía por pagano. La pasión escrita es otra cosa: un relato del siglo VI para dar a la ciudad un origen apostólico.
Papel:
presbítero y mártir

Fuentes

Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.

  1. Martirologio Romano, 1 de noviembre (edición española vigente, en conoZe) Oficial
  2. The Cult of Saints in Late Antiquity (Oxford): Gregorio de Tours, Gloria de los mártires 50, el culto (E00573)
  3. The Cult of Saints in Late Antiquity (Oxford): Gregorio de Tours, Gloria de los mártires 50, los milagros (E00574)
  4. Enciclopedia Católica: Benigno de Dijón, artículo de J. P. Kirsch
  5. Wikipedia en inglés: Benignus of Dijon