Santa Victoria de Córdoba es una figura emblemática del cristianismo temprano, conocida por su martirio en la ciudad de Córdoba, Hispania Bética, durante el siglo IV. Junto a su hermano Acisclo, enfrentó la persecución con valentía, convirtiéndose en un símbolo de fe inquebrantable.
Vida y Martirio
Victoria y Acisclo fueron arrestados por su fe cristiana y, tras negarse a renunciar a sus creencias, fueron ejecutados. Su sacrificio es un testimonio de la perseverancia y devoción, inspirando a generaciones de fieles.
Festividad
La Iglesia Católica conmemora su sacrificio el 17 de noviembre, día en que se celebra su festividad.
Legado
Santa Victoria es venerada como una mártir que defendió su fe hasta el final. Su ejemplo sigue inspirando a los cristianos a vivir con fe y coraje.