San Bricio de Tours, conocido por su devoción y perseverancia, fue un discípulo de San Martín de Tours. Sucedió a su maestro como obispo en la Galia Lugdunense, actual Francia, donde sirvió durante 47 años. A lo largo de su vida, enfrentó numerosas adversidades, demostrando una fe inquebrantable.
Sucesor de San Martín
Tras la muerte de San Martín, San Bricio asumió el liderazgo de la iglesia de Tours, continuando el legado de su maestro. Aunque su camino no siempre fue fácil, su dedicación le ganó el respeto y la veneración de los fieles.
Conmemoración
San Bricio es recordado cada 13 de noviembre en el calendario litúrgico, destacando su papel en la historia de la Iglesia.