San Frutos de Segovia
Eremita junto al Duratón, recordado hacia 715
El Martirologio Romano lo recuerda el 25 de octubre como eremita junto a una montaña escarpada, cerca de Segovia, hacia 715. El priorato benedictino del Duratón lleva su nombre desde 1076. La vida con sus hermanos y los milagros proceden de relatos muy posteriores.
las cercanías de Segovia, en Hispania, san Frutos, que llevó vida eremítica junto a una escarpada montaña (c. 715).
San Frutos es el eremita que el Martirologio Romano recuerda el 25 de octubre: hizo vida solitaria junto a una montaña escarpada, en las cercanías de Segovia, hacia el año 715. Segovia lo tiene por patrón. De su persona no queda ningún testimonio de la época en que se supone que vivió.
Lo que sí está documentado es el lugar que lleva su nombre. En 1076 Alfonso VI donó la ermita y sus tierras al monasterio de Santo Domingo de Silos, que instaló allí un priorato benedictino. Una inscripción fecha en 1100 la consagración de la iglesia que levantaron los monjes, y en 1126 Alfonso VII les permitió poblar el sitio. La iglesia sigue en las hoces del río Duratón, en el término de Carrascal del Río. Es un edificio medieval. No hay base para decir que el santo fundara una iglesia visigoda, ni para hacerlo benedictino: la regla, en la Península, es posterior a la época que se le atribuye, y el priorato benedictino es el de Silos, del siglo XI.
Las vidas son muy posteriores. Los primeros relatos conservados son del siglo XV, y los autores del XVII dicen que no encuentran noticias antiguas. Diego de Colmenares, en 1637, abre el capítulo advirtiendo que de estos santos hay menos noticia de la que se querría. El relato que a partir de ahí se repite es este. Frutos, un Valentín y santa Engracia eran hermanos, de una familia acomodada de Segovia. Muertos los padres, repartieron la hacienda entre los pobres y se retiraron a las hoces del Duratón: Frutos en la cumbre, Valentín en un hueco de la peña y Engracia junto al río. Colmenares recoge que algún autor lo llamó Fructuoso, y presume que no fue sacerdote. También niega que haya fundamento para hacer obispo de Segovia a Valentín, a quien otros tenían por abad.
Tampoco es única la muerte. El Martirologio, y el rezo de la diócesis que Colmenares dice aprobado por la Santa Sede en 1609, dan el 25 de octubre de 715, a los setenta y tres años, y una muerte en paz. El mismo historiador transcribe otro texto, atribuido a un Juliano arcipreste: habría muerto el 25 de octubre de 725 junto a Buitrago, y hay quien añade que los musulmanes lo mataron con su hermano y su hermana. La bula de Sixto IV del 13 de agosto de 1476 lo llama confesor, no mártir. El Martirologio vigente no incluye a los hermanos. A ese Valentín las fuentes no lo llaman «de Sevilla», y aquí no se le identifica con quien lleva ese título.
Prodigios que se le atribuyen
Los milagros aparecen en esos mismos relatos tardíos, y como tales hay que leerlos. Colmenares cuenta que, al llegar tropas musulmanas contra quienes se habían refugiado en el desierto, Frutos trazó una raya con el báculo y la peña se abrió. La grieta se llama todavía la Cuchillada de San Frutos; un puente de piedra de 1757 permite cruzarla. El mismo capítulo, citando a fray Alonso Venero, cuenta que un musulmán negó que Cristo estuviera en la hostia y que un asno, ante una forma puesta sobre cebada, se arrodilló. También recoge la tradición de una fuente que el santo habría hecho brotar con el báculo.
Otro relato, ya del siglo XVII, narra que un marido despeñó a su mujer en la hoz y que ella quedó ilesa por intercesión del santo. Una inscripción de la ermita recuerda a una mujer despeñada que no murió e hizo limosna a la casa. La fecha del suceso no es segura: se sitúa en 1225 o, en general, en la primera mitad del siglo XIII.
Culto
El culto es más sólido que la biografía. La bula de 1476 se dirige a la iglesia del monasterio de San Frutos, junto a Sepúlveda, de la orden de San Benito y de la diócesis de Segovia. Da por oído que allí reposan el confesor Frutos y los mártires Valentín y Engracia, y concede siete años y siete cuarentenas a quien la visite, de primeras a segundas vísperas, en la fiesta de san Frutos y en la de la Trinidad, y ayude a repararla. No es una canonización, ni hay crónica medieval del traslado de los cuerpos a la ciudad.
En 1466, siendo administrador de la diócesis Juan Arias Dávila, un acta notarial afirma que el cuerpo se había hallado en el altar de Santiago de la catedral y toma testimonio de curaciones. La catedral cuenta que, dañada la sede antigua en la Guerra de las Comunidades, en 1520, las reliquias pasaron a la iglesia de Santa Clara, y que sobre ese solar se empezó en 1525 la catedral actual. Hoy se veneran en el trascoro. La puerta principal la preside una imagen labrada por Felipe de Aragón en 1611. Butler anota que en 1681 una reliquia se mostró en El Escorial.
El 25 de octubre sigue siendo la fiesta del patrón. Al mediodía se canta en la catedral el villancico que compuso en 1874 Antonio Hidalgo, maestro organista. Hay romería a la ermita del Duratón. El apodo de Pajarero es moderno: desde el siglo XIX se salía a cazar pájaros la víspera, porque la fiesta coincidía con el paso de las aves, y de ahí pasó el nombre al santo. No procede de un milagro antiguo. La escultura de la puerta lleva un libro, y una tradición de la ciudad dice que cada año pasa una hoja.
Las cabezas que se tienen por las de Valentín y de Engracia se guardan en Caballar. Colmenares ya describe la costumbre de llevarlas en procesión a la Fuente Santa cuando falta agua. La catedral documenta treinta y tres de estas mojadas entre 1593 y 1982, siempre con licencia del obispo, y en veintiséis hubo lluvia. El culto local de los dos hermanos se señala el 26 de octubre, al día siguiente del de Frutos.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Existencia atestiguada
El priorato del Duratón lleva su nombre al menos desde la donación de 1076, y el Martirologio Romano lo recuerda como eremita. Las vidas, del siglo XV en adelante, declaran no tener noticias antiguas.
Cronología
- hacia 715 El Martirologio sitúa hacia este año su vida eremítica junto a una montaña escarpada, cerca de Segovia. El rezo diocesano citado por Colmenares precisa el 25 de octubre de 715, a los setenta y tres años.1,5
- 1076 Alfonso VI dona la ermita y sus tierras a Santo Domingo de Silos, que establece un priorato benedictino.1,3,4
- 1100 Consagración de la iglesia levantada por los monjes, según una inscripción.1,3
- 1126 Alfonso VII autoriza al priorato a poblar el lugar.3
- 2 de noviembre de 1466 Un acta notarial, bajo el obispo Juan Arias Dávila, da por hallado el cuerpo en el altar de Santiago de la catedral y recoge milagros de curación.2
- 13 de agosto de 1476 Sixto IV concede indulgencia a la iglesia del monasterio de San Frutos, junto a Sepúlveda. La bula lo llama confesor y da por oído que allí están también los cuerpos de Valentín y Engracia, mártires.5
- 1520 Dañada la catedral vieja en la Guerra de las Comunidades, las reliquias pasan a Santa Clara. La catedral nueva se empieza en 1525 sobre ese solar.4
- 1681 Una reliquia suya se venera en El Escorial, según Butler.1
- 1874 Antonio Hidalgo, organista de la catedral, compone el villancico que se canta en la fiesta.2
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano1 | 25 de octubre | Conmemoración |
| Diócesis de Segovia4,5 | 25 de octubre | Fiesta del patrón |
| Culto local de los hermanos1 | 26 de octubre | Conmemoración |
Culto y devoción
- La iglesia del priorato sigue en las hoces del Duratón, término de Carrascal del Río. Un puente de 1757 cruza la hendidura llamada Cuchillada de San Frutos.3,4
- Las reliquias que se le atribuyen, junto con las de Valentín y Engracia, se veneran en el trascoro de la catedral. La puerta principal la preside una imagen de Felipe de Aragón, de 1611.4
- En la fiesta hay romería a la ermita. Desde el siglo XIX se le llama Pajarero por la caza de pájaros en la víspera, no por un relato antiguo.2
- En Caballar se guardan las cabezas que la tradición atribuye a Valentín y a Engracia, y se sumergen en la Fuente Santa para pedir lluvia. La catedral documenta treinta y tres mojadas entre 1593 y 1982.4,5
El nombre
Colmenares dice que algunos lo llamaron Fructuoso y que el uso redujo el nombre a Frutos.1,5
- Fructus (latín)
- Fructuoso, en algún relato citado por Colmenares
Más información
- Legado:
- Patrón de Segovia: la ermita del Duratón y las reliquias de la catedral siguen siendo el centro de su fiesta.
- Significado:
- Su caso muestra un culto segoviano documentado desde el siglo XI y una biografía escrita varios siglos después.
- Papel:
- eremita
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.
- El Testigo Fiel: san Frutos, eremita, con el elogio del Martirologio Romano y la vida de Butler revisada por Thurston
- Susana Gala Pellicer, «San Frutos: de eremita a pajarero», Inti, 91 (2020)
- Monestirs.cat: priorato de San Frutos del Duratón
- Catedral de Segovia: San Frutos, patrón de Segovia Oficial
- Diego de Colmenares, Historia de la insigne ciudad de Segovia, capítulo X (edición de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)