San Libertino de Agrigento
Obispo y mártir recordado en Agrigento el 3 de noviembre
El Martirologio Romano recuerda el 3 de noviembre, en Agrigento, a Libertino, obispo y mártir de los siglos III o IV. Una pasión de los siglos VI-VII lo nombra de pasada. De su vida no hay datos seguros. La tradición que lo hace enviado por san Pedro es posterior.
Agrigento, de Sicilia, san Libertino, obispo y mártir (s. III/IV).
El Martirologio Romano recuerda el 3 de noviembre, en Agrigento, en Sicilia, a san Libertino, obispo y mártir, y lo sitúa en los siglos III o IV. No es el Huberto de la ficha vecina. De su vida no hay una biografía segura: la noticia más antigua es un inciso en un relato escrito siglos después, y la historia que lo hace enviado por san Pedro es posterior.
Lo que dice la pasión
Agostino Amore resume el texto más viejo, el martirio de los santos Peregrino y Libertino. En realidad es un relato de los siglos VI o VII sobre Peregrino. Cuenta que, bajo Valeriano y Galieno, el consular de Sicilia Quinciano envió a Agrigento a un tal Silvano. Silvano mandó prender al obispo Libertino. No omitió engaños ni amenazas para que abandonara a Cristo y adorara los ídolos. Libertino, en la iglesia de San Esteban protomártir, alabando a Dios ante los altares, entregó el alma, y con gran duelo lo enterraron en el foro de los agrigentinos.
Amore concluye que el autor solo sabía eso: que había muerto en tiempo de Valeriano y que se le veneraba en San Esteban. La frase parece un añadido. Sorprende que, después de amenazas que harían pensar en juicio y cárcel, Silvano lo deje morir rezando. Si el cuerpo estaba en aquella iglesia cuando se escribió la pasión, y no se sabía más, bastaba decir que había muerto allí. Amore duda también del entierro en el foro: la ley romana no permitía sepultar dentro de la ciudad. Y se pregunta con qué título se le llama mártir si el texto lo hace morir orando, no en un suplicio. De Gregorio fecha la pasión, con Amore, entre los siglos VI y VII. Mercurelli la retrasaba hasta la época normanda; De Gregorio no lo sigue.
Un encomio griego de Marciano de Siracusa, de finales del siglo VII o de la primera mitad del VIII, depende de esa pasión. Dice que Peregrino sufrió en el monte de las Crótalas una muerte semejante a la del obispo y mártir Libertino. Amore lo lee como un centón de fragmentos mal cosidos, no como un panegírico de fiesta.
Nada de esto fija el modo de la muerte. De Gregorio recoge otras versiones locales: que lo mataron con Peregrino y luego quemaron el cuerpo; que lo lapidaron; que murió a espada, o de un golpe en el pecho o en la cabeza.
La tradición de san Pedro
Hasta el siglo XVIII, historiadores de Agrigento repetían que san Pedro lo había enviado a predicar y que fue el primer obispo. En la catedral hay un cuadro de Francesco Narbone en el que Pedro le entrega el pergamino del nombramiento. No existe documento de la época, ni próximo, ni siquiera antiguo. Un diploma que se decía venerado en la ciudad, firmado por Pedro como vicario de Cristo, se tiene por falso. Amore admite que pudo ser el primer obispo, pero en el siglo III, no en el I. Y cierra diciendo que de él no se conoce nada seguro.
La archidiócesis, en su lista de obispos, sigue poniendo «san Libertino, siglos I-II» a la cabeza. Es la cronología de esa tradición, no la del Martirologio.
Culto
De Gregorio señala dos indicios de una memoria anterior a la Edad Media. En tiempo de Gregorio Magno hubo un pretor de Sicilia y un obispo de Cerdeña con este nombre. Y la vida de san Gregorio de Agrigento, escrita por Leoncio, recuerda una casa que la Iglesia de Agrigento poseía desde hacía mucho en Palermo y que se llamaba Libertino. Amore es más estrecho: a finales del siglo VI el cuerpo quizá se veneraba en la basílica de San Esteban. Una carta de Gregorio Magno prueba que esa iglesia existía, no que guardara el sepulcro.
En la diócesis restaurada después de la dominación árabe, el culto litúrgico parece tardío. De Gregorio lo sitúa quizá en el siglo XVI. A comienzos de ese siglo, por voluntad del obispo Giuliano Cybo, se pintó a Libertino en el techo de madera de la catedral. En 1624, según Amore, se le dedicó un templo en el lugar donde la tradición decía que había muerto. En la peste de 1625 muchos acudieron a él. Buscaron el cuerpo en el alto de la colina, el Piano degli Zingari, como Palermo había buscado el de santa Rosalía, y no hallaron nada. Aun así los jurados dieron el suelo para una capilla y un hospicio, con derecho a volver a excavar aunque hubiera que derribar lo construido. La capilla creció hasta ser iglesia.
En 1848 el obispo Domenico Maria Lo Jacono pidió a Pío IX, que estaba en Gaeta, las lecturas y la oración propias. El papa las concedió a todo el clero de la diócesis, también al regular.
Un relato popular le pone en la boca, antes de morir, las palabras latinas «gente inicua, pueblo culpable, no verás mis huesos», y hace derivar de ahí el nombre de la puerta norte, Bibbirria. De Gregorio recoge la corrección de Picone: un mártir muere perdonando, y el nombre es árabe, Bab er-rijah, la puerta de los vientos.
El nombre
En los textos latinos es Libertinus. En italiano y en castellano, Libertino.
Investigación
Lo que dicen las fuentes
Existencia atestiguada
El Martirologio lo inscribe como obispo y mártir en Agrigento. La noticia narrativa más antigua es un inciso en una pasión de los siglos VI-VII, y Agostino Amore concluye que de su vida no hay nada seguro. La misión enviada por san Pedro es tradición local posterior.
Cronología
- siglos VI-VII Se escribe la pasión anónima de Libertino y Peregrino, en realidad un relato centrado en Peregrino. Menciona de pasada la muerte del obispo Libertino en la iglesia de San Esteban, en tiempo de Valeriano y Galieno.2,3
- finales del siglo VII o primera mitad del VIII Un encomio griego de Marciano de Siracusa, dependiente de esa pasión, dice que Peregrino sufrió una muerte semejante a la del obispo Libertino.2,3
- 1624 Amore fecha en este año un templo en el lugar donde la tradición local decía que lo habían matado.3
- 1625 Durante una peste, Agrigento lo invoca, excava en el Piano degli Zingari en busca del cuerpo y no lo halla. Aun así se concede el suelo para una capilla y un hospicio.2
- 1848 Pío IX, residente en Gaeta, concede a toda la diócesis de Agrigento, clero regular incluido, las lecturas y la oración propias de su misa.2
En los calendarios
| Calendario | Fecha | Rango |
|---|---|---|
| Martirologio Romano1 | 3 de noviembre | Obispo y mártir en Agrigento, siglos III o IV |
Culto y devoción
- De Gregorio aduce como indicios tempranos que, en tiempo de Gregorio Magno, un pretor de Sicilia y un obispo de Cerdeña se llamaron Libertino, y que la vida de san Gregorio de Agrigento escrita por Leoncio recuerda una casa de la Iglesia de Agrigento en Palermo, poseída desde hacía mucho y llamada Libertino.2
- Amore solo asegura que, a finales del siglo VI, el cuerpo quizá se veneraba en la basílica de San Esteban. Una carta de Gregorio Magno atestigua que aquella iglesia existía, no el sepulcro del obispo.3
- El culto litúrgico en la diócesis restaurada parece tardío. De Gregorio lo sitúa quizá en el siglo XVI: a comienzos del XVI, por voluntad del obispo Giuliano Cybo, se pintó su imagen en el techo de la catedral. La capilla del XVII se amplió hasta hacerse iglesia.2
- La cronotasis de la archidiócesis lo sigue enumerando como san Libertino, muerto en los siglos I o II, el primero de la lista.4
El nombre
- Libertinus (latín)
- Libertino (italiano y castellano)
Más información
- Legado:
- La diócesis de Agrigento lo pone el primero en la lista de sus obispos. En la ciudad hay una iglesia a su nombre desde el siglo XVII.
- Significado:
- Es la memoria más antigua de un obispo de Agrigento que recoge el Martirologio, aunque su vida no está documentada.
- Papel:
- obispo y mártir
Fuentes
Cada dato de esta ficha remite a una de estas fuentes, consultadas al redactarla.
- Martirologio Romano, 3 de noviembre (edición española vigente, en conoZe) Oficial
- Santiebeati: San Libertino di Agrigento, por Domenico De Gregorio (2007)
- Agostino Amore, voz Libertino, reproducida en Agrigento Ieri e Oggi
- Archidiócesis de Agrigento, cronotasis de los obispos Oficial
- El Testigo Fiel: San Libertino de Agrigento, por Abel Della Costa